Las toallas viejas son uno de los materiales más versátiles y resistentes para crear juguetes caseros para perros, fomentando además un estilo de vida sustentable mediante el supra-reciclaje. Con ellas, no necesitas gastar una fortuna en la tienda de mascotas para mantener a tu perro entretenido.
En este artículo, te enseñamos paso a paso cómo transformar ese textil olvidado en herramientas de enriquecimiento ambiental que mejorarán la salud física y mental de tu mascota.
Por qué usar toallas para juguetes caninos y dos buenas opciones
A diferencia de otros materiales, la toalla ofrece una textura rugosa que ayuda a la limpieza dental mecánica y es lo suficientemente flexible para juegos de olfato. Además, ayuda a:
- Reducir el estrés y la ansiedad: canalizan la energía acumulada.
- Estimulación cognitiva: obligan al perro a resolver problemas para obtener recompensas.
- Ahorro económico: reutilizas materiales que ya tienes en casa.
La primera opción de juguete es el de cuerda trenzada. El paso a paso es el siguiente:
- Corte: corta la toalla a lo largo en tres tiras de aproximadamente 10 cm de ancho.
- Nudo inicial: une las tres tiras y realiza un nudo lo más apretado posible en un extremo.
- Trenzado: realiza una trenza clásica de tres cabos. Asegúrate de que quede muy firme para aumentar la durabilidad.
- Nudo final: cierra la trenza con otro nudo fuerte. ¡Listo para jugar!
Los juegos de olfato para perros son fundamentales para cansar a un perro de forma saludable. El olfato es su sentido más desarrollado y usarlo consume mucha energía mental. Cómo hacerlo:
- Extiende la toalla sobre una superficie plana.
- Esparce pequeñas cantidades de sus premios favoritos o croquetas por toda la superficie.
- Enrolla la toalla de forma apretada (como un burrito) atrapando la comida entre las capas.
- Desafío extra: Puedes hacer un nudo suave con la toalla ya enrollada para que el perro deba "descifrar" cómo abrirlo.
Consejos de seguridad y mantenimiento
Aunque estos juguetes son económicos y divertidos, la seguridad es lo primero:
- Supervisión constante: nunca dejes a tu perro solo con un juguete de tela si tiende a tragar trozos de material.
- Higiene: una de las grandes ventajas es que puedes meter estos juguetes a la lavadora regularmente para eliminar bacterias y saliva.
- Retiro: si notas que la toalla se deshilacha excesivamente, deséchala para evitar que el perro ingiera las fibras.





