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Científicos de Harvard presentaron un invento que puede dejar obsoletos a los aire acondicionados

La startup Trellis Air de Harvard revoluciona la refrigeración con una membrana que reduce drásticamente el consumo energético

Los investigadores de Harvard crearon un sistema que podría transformar radicalmente la forma en que enfriamos nuestros espacios. La innovación llega en un momento crucial, cuando los sistemas de refrigeración actuales representan aproximadamente el 4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, duplicando las emisiones asociadas con todos los viajes aéreos.

El calentamiento global impulsa una necesidad creciente de aparatos de aire acondicionado. Las proyecciones indican que la demanda aumentará hasta un 40% para 2030, con el consecuente incremento en el uso energético y las emisiones que agravan el cambio climático.

La tercera vía de Harvard

Trellis Air nació gracias a la colaboración entre diferentes departamentos de la universidad. El elemento central de su tecnología es una membrana única capaz de separar el vapor de agua directamente del aire, funcionando de manera similar a un filtro de café.

Los aire acondicionados tradicionales operan como deshumidificadores mejorados. Extraen el aire a temperatura ambiente y lo enfrían utilizando refrigerantes químicos. Jonathan Grinham, profesor asistente de arquitectura en la Escuela de Diseño de Harvard, explica que "la tecnología para enfriar espacios ha permanecido relativamente estancada durante más de un siglo".

La mayoría de los sistemas actuales consumen mucha energía. Russ Wilcox, CEO de Trellis Air, lo describe perfectamente: "Es como conducir con un pie en el acelerador y el otro en el freno: tienes una parte generando frío y otra generando calor".

El equipo desarrolló una membrana de apenas 15 micrones de espesor —más delgada que un cabello humano— que permite filtrar la humedad del aire con una fracción de la energía requerida por los métodos tradicionales.

De la investigación académica al mercado global

El camino hacia la comercialización comenzó con investigaciones financiadas por el Instituto Wyss para la Ingeniería Inspirada Biológicamente, la Oficina del Vicerrector para Cambio Climático y Sostenibilidad de Harvard, y el Departamento de Energía de EE.UU.

Christopher Petty, director de desarrollo empresarial para ciencias físicas en la Oficina de Desarrollo Tecnológico de Harvard, quedó impresionado por el alcance del desafío del aire acondicionado. "A veces es suficiente que sea un buen negocio. Pero si sientes que puedes trabajar en algo que podría tener ese tipo de impacto, entonces también te ayuda a dormir por la noche", afirma.

La empresa ya probó prototipos en Miami y Boston, demostrando la eficacia del sistema en distintas condiciones climáticas. Jack Alvarenga, científico del laboratorio, destacó: "Pudimos llevar la idea a la existencia dentro del laboratorio y luego moverla más allá del laboratorio hacia estudios de campo piloto".

Wilcox visualiza tres rutas para la comercialización: reemplazar sistemas de desecante en aplicaciones industriales, intercambiar deshumidificadores de sótano por modelos más eficientes, y la gran apuesta: integrar la tecnología de Trellis Air con aire acondicionados en todo el mundo.

El potencial impacto global de esta innovación de Harvard podría ser enorme, justo cuando el planeta enfrenta los efectos más severos del cambio climático.