Por primera vez en la historia, un grupo de científicos documentó con cámaras el preciso instante en que cachorros de osos polares salen de su guarida invernal en Svalbard. Las imágenes muestran a una madre oso polar (Ursus maritimus) caminando por el helado paisaje ártico mientras sus tres crías emergen una tras otra desde un agujero en el hielo.
Científicos estudiaron a los osos polares por una década, y consiguieron el video más raro de sus cachorros
Un equipo de científicos logró filmar, después de una década de trabajo en el archipiélago noruego de Svalbard a cachorros de oso polar en un momento especial
Estas escenas extraordinarias forman parte de un minucioso estudio que monitorizó 13 sitios de madrigueras en Svalbard durante casi diez años, con el objetivo de arrojar luz sobre el comportamiento de hibernación de estos animales, algo notoriamente difícil de investigar debido a que las madres osos polares construyen sus guaridas bajo tierra en áreas de complicado acceso.
Comportamiento invernal
Louise Archer, investigadora postdoctoral de Polar Bears International en la Universidad de Toronto Scarborough y autora principal del estudio, señaló: "Ver a los cachorros de oso polar emerger a este vasto paisaje blanco que parece tan inhóspito es algo verdaderamente especial". El equipo publicó sus hallazgos el 27 de febrero en The Journal of Wildlife Management.
En Svalbard, los osos polares construyen sus madrigueras en las laderas de áreas montañosas escarpadas, creando un entorno desafiante para las crías recién nacidas. La grabación muestra a los pequeños deslizándose, tropezando e incluso trepando sobre su madre, adaptándose a su nuevo entorno con dificultad.
Las madres oso junto con sus crías pasan el invierno completo en estas guaridas subterráneas. Las hembras preñadas dan a luz alrededor de principios de enero y amamantan a sus cachorros hasta la primavera, cuando la familia finalmente emerge para dirigirse lentamente hacia el hielo marino.
Los cachorros de osos polares nacen sin pelo y pesan solo 0,5 kilogramos. Sin embargo, crecen rápidamente gracias a la leche materna rica en grasas, alcanzando 10 kilogramos para cuando salen como crías desarrolladas de la madriguera.
La labor de los científicos
El mantenimiento de poblaciones saludables de osos polares depende directamente de la supervivencia de los cachorros, que actualmente se sitúa en apenas un 50%. Las crías sobreviven únicamente si sus madrigueras permanecen sin perturbaciones durante todo el invierno y pueden explorar el área circundante después de emerger.
El estudio utilizó una combinación innovadora de tecnologías para monitorear estos comportamientos. Hace una década, Archer y sus colegas equiparon a 13 osos hembras con collares GPS que registraban las ubicaciones, temperaturas corporales y niveles de actividad de los animales. Con estos datos localizaron las madrigueras, antes de viajar a Svalbard para instalar cámaras trampa fuera de ellas.
Esta investigación es pionera al combinar datos de collares con video de osos polares, creando un registro sin precedentes de este comportamiento crítico. "Cada madriguera que monitoreamos tenía su propia historia", explicó Archer en un comunicado oficial del equipo.
A lo largo del periodo de estudio, las madres y los cachorros emergieron por primera vez a principios de marzo, a veces aventurándose fuera por solo unos minutos antes de regresar a sus guaridas. Las familias abandonaron sus escondites antes de lo previamente registrado en Svalbard, aunque se necesitan más observaciones para confirmar si esta es una nueva tendencia.
El video del momento más especial




