Varios científicos de la Universidad Atlántica de Florida examinaron restos de cachalotes pigmeos que quedaron varados en las costas. Durante este estudio, el equipo detectó una bacteria desconocida hasta la fecha en el sistema digestivo de estos animales. La investigación vinculó la presencia de estos microbios con lesiones y tejidos inflamados en el revestimiento estomacal de las ballenas.
Científicos analizaron ballenas encalladas, y encontraron una bacteria nunca antes vista
Un grupo de científicos identificó nuevos tipos de microorganismos en el estómago de cetáceos tras realizar un estudio sobre su salud.
Los expertos analizaron muestras recolectadas durante años para entender mejor la biología de estas especies. El hallazgo de esta bacteria en cuatro ejemplares distintos permitió clasificar tres genotipos nuevos. Los científicos nombraron a estas variantes genéticas bajo la familia Helicobacter, aunque ninguna coincidía con especies ya registradas en la literatura médica previa.
Descubrimiento en el sistema digestivo
El estudio detalló que los animales afectados presentaban úlceras y cicatrices internas. Esta bacteria habitaba en las zonas dañadas, lo que generó dudas sobre su papel en las enfermedades de las ballenas. En algunos casos, un solo ejemplar alojaba dos formas diferentes del microbio, lo cual sugería infecciones complejas en el estómago.
A pesar de las heridas visibles, los científicos no determinaron que los microorganismos causaran la muerte de forma directa. Sin embargo, el estudio aclaró que estas cepas suelen provocar irritaciones crónicas en otros mamíferos. El hallazgo en las ballenas demostró que existe un ecosistema microbiano profundo que todavía permanece oculto para la ciencia moderna.
Origen de la bacteria
La forma en que las ballenas adquieren esta bacteria todavía representa un misterio para el estudio. Algunos investigadores plantearon que el agua marina transporta estos organismos. Los científicos también consideraron que el consumo de presas, como calamares o peces, funciona como una ruta de contagio probable en mar abierto.
El trabajo resaltó la importancia de vigilar a las poblaciones de ballenas que encallan con frecuencia. Cada animal varado ofreció una oportunidad para que los científicos descubrieran patógenos invisibles. Este estudio servirá como base para futuras inspecciones sanitarias en la fauna marina de la región.




