En el corazón del Cuerno de África, donde los caminos antiguos contaban historias de caravanas, se alza una nueva construcción financiada por China que es una arteria moderna, una conexión entre lo profundo del continente y las aguas del mar Rojo.
China transforma un continente con la construcción estratégica de un ferrocarril de más de 700 kilómetros
Más que hierro y electricidad, esta construcción es una arteria de esperanza que transforma la geografía de una nación y refuerza la cooperación entre África y un continente en especial
Se trata de la construcción del ferrocarril Addis Abeba–Yibuti, es una línea electrificada de aproximadamente 756 kilómetros que une la capital de Etiopía con el puerto marítimo de Yibuti. No es solo una obra de infraestructura. Es un puente entre dos naciones y una puerta para que un país sin litoral acceda al mundo.
China transforma un continente con la construcción estratégica de un ferrocarril de más de 700 kilómetros
Durante décadas, Etiopía, con más de 100 millones de habitantes y sin salida directa al mar, ha enfrentado enormes barreras para comercializar sus productos. La mayoría de su comercio dependía del tránsito lento y costoso por carretera hasta Yibuti, provocando demoras que podían extenderse por días. Hoy, esa historia cambia gracias a este proyecto, construido con la participación técnica y financiera de empresas chinas en el marco de iniciativas de cooperación internacional.
El ferrocarril fue inaugurado oficialmente en octubre de 2016 y entró en operación comercial a comienzos de 2018, convirtiéndose en la primera línea ferroviaria electrificada transfronteriza de África. Esta infraestructura moderna reemplaza a la antigua línea colonial de vía métrica y conecta el interior etíope con el Puerto de Doraleh, uno de los más importantes del continente, acelerando el flujo de mercancías hacia y desde el mar.
¿Cómo es esta construcción?
- Longitud total de alrededor de 756 km, que atraviesa paisajes variados desde los altiplanos de Etiopía hasta las tierras bajas de Yibuti.
- Electrificación completa del tendido con sistema de catenarias, lo que mejora la eficiencia energética y reduce emisiones comparado con trenes diésel.
- Reducción drástica de tiempos y costos, llevando mercancías que antes tardaban más de tres días por carretera en menos de 20 horas, y reduciendo los costos logísticos en al menos un tercio.
- Acceso al mar para Etiopía, país sin salida marítima, posibilitando una conexión estable y rápida con mercados globales a través del puerto de Yibuti.
- Desde su puesta en marcha, esta línea ha transportado tanto pasajeros como carga, facilitando no solo comercio, sino también la industrialización y el desarrollo económico en la región.
- También ha servido para dinamizar zonas urbanas y atraer inversiones en parques industriales a lo largo de la ruta.



