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China enmascara vuelos de drones en un posible ensayo militar

Se trata de un patrón de China que podría servir para ensayar confusión y engaño en caso de hostilidades.

China ha empezado a desplegar una nueva forma de maniobra que expertos describen como una posible “ensayo” para un conflicto militar sobre Taiwán y lo hace con drones que no sólo vuelan, sino que mienten sobre quiénes son.

Desde agosto de 2025, al menos 23 vuelos de un gran dron militar chino han sido registrados transmitiendo identidades falsas, haciéndose pasar por otras aeronaves ante los ojos de los rastreadores públicos de vuelos.

Drones Chinos

China enmascara vuelos de drones en un posible ensayo militar

Ese dron, identificado por el call sign YILO4200 y vinculado por analistas a un UAV WingLoong2 de largo alcance despegó desde el aeropuerto de QionghaiBoao en la isla de Hainan y durante horas surcó el Mar de China Meridional, las aguas cercanas a Taiwán y rutas estratégicas que son clave en caso de un conflicto regional.

Lo curioso no es sólo el vuelo, sino cómo se disfraza. El dron no transmitió su propia señal, sino que mostró códigos de identificación pertenecientes a distintos aviones civiles o militares. Un carguero sancionado de Bielorrusia, un caza británico Typhoon, incluso un jet ejecutivo anónimo. Estos códigos son parte del sistema de transpondedor ADSB usado para seguir aviones en tiempo real, y aunque cambiar estas señales es técnicamente posible, no es algo común en operaciones militares tradicionales.

Drones Chinos (1)

La estrategia militar de China

Según analistas de inteligencia y fuentes diplomáticas citadas por Reuters, este tipo de maniobras podría representar una evolución de las tácticas de “zona gris” de China, donde se ejercita control estratégico sin llegar a una guerra abierta. Las rutas del dron, que se repiten una y otra vez sobre zonas de alto tráfico naval, cerca del canal de Bashi entre Filipinas y Taiwán y alrededor de las bases de submarinos, sugieren que no es un simple vuelo de reconocimiento.

Este enfoque de “engañar al ojo digital” no estaría diseñado para burlar radares militares sofisticados, sino más bien para introducir incertidumbre en sistemas automatizados y en la percepción de situaciones tácticas, algo que en los primeros minutos de un conflicto podría costar tiempo y respuestas precisas.

China no ha explicado públicamente estas operaciones. Pero la escala, la complejidad y la repetición de estos vuelos muestran que, en la práctica, se está trabajando sobre un tablero invisible, donde los drones no solo observan, sino que crean espejismos en el aire.

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