Pablo Nuñez, voluntario de Greenpeace.
Gracias a las 19 escuelas que participaron lograron juntar 45.000 tapitas, que fueron clasificadas por color. Del total recolectado usaron menos de la mitad y las que sobraron fueron donadas al Hospital Notti.
Voluntarios
La segunda etapa del proyecto fue plasmar su mensaje de no contaminación en una pared del espacio público.
La coordinadora de Greenpeace en Mendoza, Laura Ferro, contó que una de las voluntarias diseñó el boceto, y que luego de clasificar las tapitas por color, comenzó la construcción del mural. Durante dos semanas, todos los días y durante doce horas diarias, clavaron todas las tapitas una por una, y así concretaron un enorme mural de 6 metros de altura por 2,40 metros de ancho. Así fue como en diciembre quedó terminado.
Embed
Foto: gentileza Greenpeace
"Fue una experiencia inigualable, única. Cada uno de los que participó, dejó de lado su actividad del diaria para dedicarse al mural. Hubo mucho esfuerzo y la verdad que ver como quedó todo fue muy satisfactorio, nos llenó de orgullo" "Fue una experiencia inigualable, única. Cada uno de los que participó, dejó de lado su actividad del diaria para dedicarse al mural. Hubo mucho esfuerzo y la verdad que ver como quedó todo fue muy satisfactorio, nos llenó de orgullo"
Matías Sosa, voluntario de Greenpeace.
"El primer dia que fui no creí que fuese a ser tanto el trabajo. Dedicarle tantas horas y después verlo plasmado fue una alegria enorme. Valió el esfurzo de cada día, me siento orgulloso y feliz por el mural" "El primer dia que fui no creí que fuese a ser tanto el trabajo. Dedicarle tantas horas y después verlo plasmado fue una alegria enorme. Valió el esfurzo de cada día, me siento orgulloso y feliz por el mural"
Darian Sosa, voluntario de Greenpeace.
Embed
Foto: gentileza Greenpeace
Quienes quieran verlo, "Hasta la vista plástico" está en el frente de la Escuela Bartolomé Mitre y Jardín de Infantes Elsa Bornemann, sobre calle San Juan 417 de la Ciudad de Mendoza.