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Dos chicas de 19 años premiadas por su proyecto de mermelada de tuna

Editado por Enrique Pfaab
pfaab.enrique@grupoamerica.com.ar

Dos jóvenes de 19 años, de San Martín, que estudian gestión de empresas en la sede de la UnCuyo de Rivadavia, fueron premiadas por un banco por su proyecto de producción de mermelada de tuna.

María Ángeles Alonso y Micaela Grassi, compañeras en segundo año de la carrera, generaron un plan de negocios para producir mermelada de tuna, un dulce que no se produce en Argentina y que solo tiene antecedentes en México, pese a que es un fruto de un alto valor nutritivo.

“Comenzamos a trabajar sobre esta idea de negocios en marzo de este año, cuando vimos que se desperdiciaba el fruto de las tunas y surgió la idea de la mermelada, por todas las propiedades que tiene”, contó Micaela Grassi.

La joven detalló que “la tuna comienza a generar frutos a partir del tercer año, por eso la idea es comprar el fruto en la primera etapa. El proceso se hace básicamente con dos máquinas. La primera lava el fruto y le saca las espinas y la cáscara. La segunda extrae la pulpa, que tiene entre 60 y 75% de azúcar por lo que la mermelada no necesita mucho agregado de azúcar, se le agrega ácido cítrico y después se esterilizan los frascos, se envasan y etiquetan”.

Las jóvenes cuentan que la mermelada de tuna tiene un sabor que algunos asocian al dulce de batata y otros al de pera.

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“Tomamos la decisión de presentar nuestro proyecto al programa de NAVES, organizado por el Banco Macro, porque nos interesó concretarlo. Debimos inscribirnos vía web, presentamos los datos principales del proyecto y una breve descripción y nos informaron que nos habían seleccionado para participar de los 3 seminarios que brinda el programa. Estos seminarios se llevaron a cabo el 6, el 7 y el 13 de Junio y luego se nos asignó una fecha para enviar la información del proyecto. El 3 de Julio debíamos asistir al Hotel NH para realizar la presentación del proyecto, donde expusimos en 5 minutos toda la información, frente a tres jurados, y luego nos hicieron 5 minutos de preguntas. Cuando ya habíamos pasado todos los proyectos a exponer, llegó el momento de la selección. Nos tomó por sorpresa y una alegría inmensa que nos hayan seleccionado junto a los demás proyectos, es una oportunidad muy grande que nos han cedido y vamos a aprovecharla al máximo”, dijo Micaela.

La mermelada de tuna

Las jóvenes cuentan que la tuna “es una fruta considerada no convencional y en nuestra zona se cosecha en contra estación. Contiene vitaminas A, B y C, fibra y carbohidrato. Tiene baja acidez. Lo favorable de este producto es que el fruto en su pulpa comestible, contiene un elevado porcentaje de azúcar que constituye entre el 60 y 75% del fruto, por lo que no necesita mucha cantidad de endulzante. Haciendo que su valor calorífico sea relativamente bajo”.

También sostienen que “las condiciones climáticas de nuestra provincia, son favorecedoras para llevar a cabo la plantación de esta materia prima. Ya que con pocos recursos hídricos el fruto se da a la perfección”.

Dicen que en su futura plantación y producción “ayudaremos a la utilización del fruto que la mayor parte de las veces es desperdiciada, porque no se conoce las propiedades y así darle un valor agregado a este.

Además, hay que destacar que en cuanto nuestra plantación, no se verá expuesto a tratamientos fitosanitarios de origen químicos, se harán tratamientos biológicos, realizando pozos-trampas con pencas afectadas y tapadas con una malla que permite el desarrollo de enemigos naturales”.

La tuna

La tuna posee un valor nutritivo que la hace destacar respecto de otras frutas. Es rica en calcio, potasio y fósforo, y contiene otros minerales; aporta cantidades importantes de vitamina C y pequeñas cantidades de varias vitaminas del complejo B. Contiene aproximadamente un 15% de carbohidratos de buena calidad.

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