Los cinco detenidos por el secuestro del empresario Diego Aliaga (51), que desde el jueves también están bajo sospecha de asesinarlo, arriesgan la pena de prisión perpetura en un juicio oral y público.

La investigación judicial que está a cargo del fiscal federal Fernando Alcaraz versó durante más de 40 días acerca del delito de secuestro extorsivo como consecuencia de un llamado recibido por la familia de Aliaga para liberarlo a cambio de $1 millón, pero el jueves a la tarde, con el hallazgo de un cadáver semienterrado en Lavalle, la pesquisa tomó un giro drástico, y los imputados quedaron al filo de la perpetua.

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Las maniobras de rescate del cuerpo en Lavalle.

Las maniobras de rescate del cuerpo en Lavalle.

Los restos humanos extraídos de la zona de Gustavo André, a casi un kilómetro de la rupa principal, fueron depositados en las instalaciones del Cuerpo Médico Forense durante la madrugada de este viernes.

La autopsia comenzará a las tres de la tarde. La primera gran respuesta que dará ese examen a cargo de los especialistas es si se trata o no de Aliaga, cuya desaparición fue denunciada a fines de julio.

Será a simple vista siempre y cuando las huellas dactilares no hayan sufrido modificaciones a causa de la descomposición del cuerpo o por alguna otra acción y puedan ser tomadas y comparadas con las huellas de su DNI y otros registros oficiales.

Pero si este procedimiento no puede llevarse a cabo, el fiscal ordenará que se practique un examen comparativo de ADN entre alguna de las partes del cadáver y la saliva del hermano de Aliaga.

Se descuenta que el cuerpo está bien conservado ya que cuando lo hallaron bajo tierra estaba envuelto con una carpa. Sin embargo, los peritos forenses tendrán la última palabra.

Los detenidos e imputados son un socio de Aliaga, identificado como Diego Barrera (51), su pareja, Bibiana Sacolle (46), y dos hijos de ella: Gastón (28) y Lucas (26) Curi.

El jueves, mientras se hacía el operativo en Lavalle, también quedó implicado un hombre a quien los pesquisas ya tenían en la mira hasta que pudieron sumarlo gracias a algunas pruebas tecnológicas.

En caso de que finalmente se confirme que el cuerpo pertenece a Diego Aliaga, el fiscal deberá establecer cuál es el rol que tuvo cada uno de los acusados en el secuestro y posterior homicidio aunque todos ellos arriesgan una posible pena de prisión perpetua.