En un escenario marcado por la transición energética y la necesidad de cadenas de suministro más seguras, Canadá refuerza su presencia en América Latina. Pero esta inversión no se trata solo de comercio o diplomacia.
Canadá pone la mira en un país de América Latina desplaznado a China: es su principal socio en minería
La minería se convierte en un puente entre ambos países, el desafío será transformar esa relación en desarrollo equilibrado y sostenible
Canadá está destinando capital que se traduce en proyectos, exploraciones y decisiones de largo plazo. En ese mapa estratégico, hay un país de América Latina que destaca con claridad y que se ha convertido en un punto de interés central para Ottawa y para las grandes compañías mineras canadienses.
Canadá pone la mira en un país de América Latina: desplaza a China y es su principal socio en minería
Según el portal especializado Perumin, desde hace años, Canadá se posiciona como el mayor inversionista extranjero en minería en territorio peruano, especialmente en el segmento de exploración minera, una etapa clave que define el futuro productivo del sector.
Decenas de empresas canadienses operan hoy en Perú, participando en proyectos de cobre, oro, plata y zinc, minerales esenciales tanto para la economía tradicional como para las nuevas tecnologías vinculadas a la electrificación y la transición verde. La presencia canadiense no es marginal, representa una parte significativa de la cartera minera de este país de América Latina y concentra miles de millones de dólares en inversiones acumuladas.
Como es que Canadá se transformó en principal socio de este país de América Latina
Perú ofrece una combinación difícil de igualar. Esta nación de América Latina cuenta con una de las mayores reservas minerales del mundo, experiencia histórica en minería, y un ecosistema técnico que ha sabido dialogar con el capital extranjero. Para Canadá, cuya industria minera es una de las más desarrolladas y globalizadas del planeta, el país sudamericano funciona como un socio natural.
Lo que esto implica va más allá de las cifras. En términos económicos, la inversión de Canadá sostiene empleo, desarrollo regional e ingresos fiscales en zonas donde la minería es el principal motor productivo. En el plano geopolítico, refuerza la relación bilateral y posiciona a Perú como un actor relevante dentro del tablero global de los minerales estratégicos.
Desde una mirada de futuro, coloca al país de América Latina en el centro de debates clave: sostenibilidad, licencias sociales, estándares ambientales y minería responsable, temas en los que Canadá busca proyectar liderazgo.






