Fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud

El burn out o empleado quemado, una enfermedad cada vez más común

Por UNO

En la última asamblea de la Organización Mundial de la Salud, celebrada el 25 de mayo, los expertos acordaron incluir por primera vez en la guía de enfermedades asociadas al empleo, el síndrome del burn out o "trabajador quemado".

La medida supone que constatar la existencia de este síndrome como enfermedad, da la posibilidad de ampliar la investigación sobre sus efectos y ayudar a diseñar programas para dar una respuesta a quienes sufren sus síntomas

La Lic. Graciela Indovino, psicóloga, pasó por el programa "Desde la redacción", por El Siete, y habló sobre las principales características de esta enfermedad que si bien ha sido reconocida hace muy poco, existe hace mucho tiempo. 

"El burn out tiene sus años de trayectoria dentro de las enfermedades laborales, no es nueva. Desde el '73 que se hablaba del desgaste laboral excesivo y luego, en el '76, se instala con un síndrome", manifestó.

"Cuesta mucho detectarlo y cuando se detecta, el burn out está muy avanzado. Es la quemazón profesional o del emplead y es una respuesta al stress crónico", explicó la profesional, que añadió: "Es una respuesta que da el organismo desde lo físico, lo psicológico, lo emocional y lo relacional".

En cuanto a los síntomas o los signos que se manifiestan en las personas que presentan este síndrome, Indovino expresó: "En un primer momento, los signos tiene que ver con el cansancio y la queja de levantarse por  la mañana. Después aparecen conductas más marcadas, como ausentismo, peleas con los compañeros, enojos, maltratos, etc. Acá ya tenemos que consultar con un especialista porque estamos ante un grado más moderado de burn-out".

Luego precisó: "Si no consultamos ahí, pasamos ya al compromiso orgánico, que es donde aparecen las cefaleas, los trastornos del sueño, las cefaleas, los trastornos gastrointestinales. Dificultades que tienen con ver con un estado depresivo, se aumenta el ausentismo laboral y se aumenta el malestar en el equipo de trabajo".

La psicóloga fue más allá y comentó los casos más extremos de este sindrome: "El extremo son los intentos de suicidio, la recurrencia a a drogas y alcohol para pasarla mejor".

Otra cuestión destacada es que el burn out no diferencia profesión u oficio. "Hay que tener en cuenta que nos puede pasar a todos. Empezó como un trastorno de los profesionales de la salud, porque aparece cuando mas contacto humano hay, cuando hay más necesidad de ayudar al otro. Y hoy se ha extendido a nivel empresarial, docente; no es solo de los trabajadores de la salud", advirtió Indovino.

Otro dato que se desprende es que pueden pasar hasta 10 años para que se declare. "Pasan entre 7 y 10 años hasta que se declara el burn out. Durante los primeros años, la persona tiene los recursos para adaptarse, lo hace por necesidad. Después de ese tiempo, en este ejercicio de querer adaptarse, se van agotando los recursos", afirmó.

"Este síndrome tiene tres puertas de entrada. Por un lado cómo uno se comporta, la actitud que se tiene frente al trabajo. Por otro lado el clima laboral, la relación con los compañeros. Y la tercera puerta es el tipo de organización o de empresa donde uno desarrolla el trabajo", sostuvo.

"Hay que abordar estas tres áreas. Tratar de trabajar en función del placer, no del exceso. Generar espacios de recreación, tener tiempos de descanso, conocer otros ambientes. Trabajar con el recurso humano, con los compañeros de trabajo, sino se genera un aislamiento. Y también tiene mucho que ver las características de la organización donde uno trabaja. Hay empresas que solo perciben la producción a nivel números y no calidad, y es ahí donde estamos en riesgo", finalizó.

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