Del papá de Martiniano
El operativo retorno incluyó el viaje a Buenos Aires, durante la semana pasada, del padre y el hermano mayor. El último chequeo había dado OK y el alta médica ya era un hecho.
De todo pasó en la vida de Martiniano durante el último semestre. Ingresó a la lista nacional de los que esperan la donación de órganos, recibió el nuevo corazón el 25 de noviembre e inició un largo período de recuperación allá, en Buenos Aires, lejos de Mendoza. De sus afectos.
La contención y cuidados de la familia fueron clave. Y de enorme valor para su autoestima resultaron los mensajes y campañas de sus compañeros del colegio Nadino.
Si hasta jugadores y cuerpo técnico de su amado River Plate le enviaron videos y palabras de aliento y deseos de pronta mejoría, todo gracias a la intermediación de periodistas de radio Nihuil y El Siete.
La nueva vida de Martiniano siguió adelante y él comenzó a extrañar Mendoza y a sentir los rigores de la distancia. Así lo manifestó en las redes.
Hasta le tocó cumplir años, a fines de marzo, y ese acontecimiento tuvo otro condimento especialísimo: en el país ya había comenzado la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus.