Este martes el Gobierno belga aprobó una reforma laboral que incluye la reducción de los días laborales a cuatro por semana. Con el objetivo de equilibrar la vida personal y profesional de los trabajadores, y buscando aumentar la tasa de empleo de 71% actual a 80% en 2030, la medida propone concentrar las horas de trabajo y así tener tres días libres a la semana.
Esta reforma es parte de un plan de recuperación belga que se centra en aumentar la tasa de empleo en el país, sobre todo en las personas de entre 20 y 64 años. Por eso es que, entre otras propuestas, incluye también planes de capacitación para los trabajadores y un derecho a la desconexión digital del empleado.
De qué se trata la medida
Alexander de Croo es el Primer Ministro belga de 46 años que está al frente de la propuesta. La medida elaborada por su gobierno no plantea una disminución de la carga horaria ni del salario, por lo tanto, los empleados que deseen un día libre deberán concentrar la misma carga horaria en una menor cantidad de días y gozarán del mismo sueldo.
La reforma también establece que los trabajadores podrán solicitar trabajar menos una semana y compensar esas horas la semana siguiente.
Además, un ítem importante que mencionó el gobierno belga fue el derecho a la desconexión digital: los dirigentes oficialistas se han comprometido a garantizar acuerdos entre empresarios y empleados en cuanto al respeto por el tiempo personal del trabajador que, sobre todo durante la pandemia, se vio vulnerado por la tecnología.
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Caso de éxito: Microsoft en Japón
Un caso exitoso de disminución de horas de trabajo ocurrió en agosto de 2019 en Japón, cuando Microsoft decidió experimentar en la sociedad japonesa acortando la semana de trabajo a cuatro días durante todo un mes.
Casi 2500 empleados participaron del experimento que concluyó con resultados sorprendentemente favorables: un aumento de casi el 40% de la productividad respecto al agosto del año anterior, los empleados terminaron los proyectos laborales antes de lo pensado, las reuniones laborales fueron más cortas y además, se disminuyó el consumo eléctrico y de papel.
Sin embargo, tanto en Japón, en Bélgica, o en cualquier otra parte del mundo, los especialistas aseguran que las empresas dedicadas al software (como Microsoft) tienen mucha mayor facilidad para adaptarse a una reducción de la jornada laboral que una empresa tradicional. En este caso, el desarrollo tecnológico de cada empresa terminado siendo una variable determinante para implantar este modelo de jornadas laborales reducidas.
Este tipo de programas laborales invitan a una vida social y personal sin tanto estrés y a un consiguiente aumento de la productividad en el trabajo. Siendo así, la demanda laboral ha aumentado en las empresas que se suman a esta propuesta. Además, se ha notado un descenso en las ausencias al trabajo por temas personales (ya que los empleados empiezan a ocupar el día libre para gestiones personales).
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