En un contexto económico y social complicado, con cada vez más familias necesitando del apoyo de instituciones que les brindan alimento y contención, desde algunas de estas entidades aseguraron que en el último tiempo bajaron las donaciones con las que solventaban gran parte de su trabajo.
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El dato lo aportó Susana Velázquez, del jardín Rinconcito de Luz de Luján de Cuyo, en diálogo con Radio Nihuil. La docente explicó que hasta marzo de 2018 se mantenían solo a base de donaciones, pero que desde ahí cambió la modalidad y además "las donaciones bajaron, hay menos que antes".
"Somos un Servicio Educativo de Origen Social (SEOS), el objetivo es dar apoyo escolar, pero nosotros veníamos a dar clases y los pibes tienen hambre. Rápidamente tomamos noción de cuál era el problema", dijo Velázquez.
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Tal es el crecimiento de la demanda que en Riconcito de Luz comenzaron en 2011 con 28 chicos, y ocho años después siguen siendo ocho maestros, pero hay más de 160 chicos que van todos los días y reciben desayuno, almuerzo y merienda.


