La idea de inculcar valores mediante una actividad lúdica, sana y divertida por parte del Robert Baden Powell parece permanecer vigente y encendida como una antorcha, la que llevan los scouts -exploradores- que creó este militar inglés en los primeros años del siglo XX. Respetando la impronta de los valores, jóvenes mendocinos trabajan en labores comunitarias. Por ello la Cámara de Diputados otorgó un reconocimiento a scouts y al mentor de una plan de trabajo: Ayrton Olmedo.
Ayrton Olmedo, el valioso scout solidario que fue distinguido por la Cámara de Diputados
La iniciativa de la diputada radical Paula Zelaya tuvo eco en la Cámara de Diputados, y se entregó un reconocimiento a un personaje destacado de nuestra sociedad, Ayrton Olmedo, director de Distrito de Scouts Argentina, por el “Programa Zonal de Involucramiento Comunitario”, iniciativa de la Zona 28 de Scouts Mendoza, que fuera declarado de interés por la Cámara Baja.
Dedicar una vida al prójimo
Quien recibió la distinción parlamentaria fue el propio Olmedo, nacido en Buenos Aires hace 26 años, y que eligió a Mendoza para proseguir con su trabajo de ayuda a la comunidad. "Me vine a estudiar Ciencias Políticas a Mendoza, que es la vocación que descubrí en mi formación como scout, donde empecé a los cinco años", se presentó Ayrton.
"Llegué a los scouts porque mi mamá fue scout, vivía en un pueblito de 10.000 habitantes -Salliqueló-, y ser scout era como jugar a la pelota. Comencé a ir un sábado, y me encantó", dijo Olmedo, que agregó: "Fue fantástico esto de poder cantar, pintar, irse de campamento, o llenarse de humo. Después descubrí ahí mi vocación de servicios, de ayudar al otro".
Esta chispa inicial descubierta con los exploradores, ayudó a Ayrton a elegir su carrera universitaria, por la que se vino a estudiar a Mendoza, y pensando que la mejor manera de ayudar a la comunidad es mediante la política, eligió esa carrera: Ciencias Políticas.
Respecto a la visión de su misión que tiene el scout, que funciona apoyando al trabajo que le cabe al Estado, ejemplificó como politólogo: "hay un facilismo de la gente en analizar temas como la pobreza y la inseguridad, donde se le achaca el problema a la educación. Puede ser o no. Si decimos que el problema es "sólo" la educación, invisibilizamos otro temas, como el trabajo (falta) o la vivienda digna. No hay un único culpable a los problemas que tenemos".
Nosotros los scouts tenemos un lema como estandarte: "Dejar el mundo en mejores condiciones como los encontramos. Para eso hacemos actividades como propuestas educativas, donde hay proyectos específicos".
Un plan nacido en pandemia
En este programa distinguido por los diputados mendocinos, los scouts se involucran en el trabajo comunitario, como voluntarios, van a los barrios carenciados, se involucran buscando las falencias de sus habitantes, y tratan de suplirlas, con apoyo del gobierno -provincial o municipal- y de la Legislatura. "Está bueno este puente que se ha establecido entre nosotros y el Estado para poder trabajar", celebró el director distrital.
La pandemia cambió toda la escenografía, y hubo que replantearse la metodología de trabajo. "No nos podíamos juntar a cantar o acampar, y trabajar para la gente, así que apelamos a la virtualidad. Así que diseñamos con la directora de zona, Marisa Lorca, un programa zonal para involucramiento comunitario. Con este dimos una estrategia de como poder aglutinar todas las acciones individuales que tienen los grupos scouts".
Respecto al plan detalló: "Hay diferentes líneas de trabajo. Estaba la parte de "Abrigados", una campaña para juntar ropa. Creamos una campaña de donantes para trabajar el tema de la donación de órganos. Estaba la línea de trabajo de "Involucrados", para trabajar con guarderías y comedores, dando asistencia, haciendo juegos. Trabajamos también con un programa de promotores de derechos, trabajando en los barrios más humildes, en lo que es educación sexual, violencia, acceso a la lectura, alimentación o al deporte", concluyó Ayrton Olmedo.




