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Secuelas del Covid-19

Aumento en las consultas por la pérdida de olfato tras el coronavirus

Las consultas por trastornos olfativos se han incrementado en Mendoza por parte de pacientes que han sufrido coronavirus y mantienen secuelas meses después

Ha pasado poco más de un año de que el mundo está inserto en esta pandemia y aún son muchas las cosas que no se terminan de conocer sobre el coronavirus y sus consecuencias en la salud. Poco a poco, y en un tiempo récord, la ciencia ha ido investigando y estableciendo hipótesis sobre su comportamiento pero, a largo plazo, las incógnitas todavía son muchas.

Uno de los síntomas más particulares de esta enfermedad es cómo afecta la percepción del olfato. En algunos casos es una pérdida total de este sentido, lo que se denomina anosmia. En otros, también afecta el sabor (ageusia) o modifica la percepción de los olores como cacosmia (detectar olor fétidos) o fantosmia (alucinaciones olfativas).

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Si bien existen otras patologías por las cuales el sentido del olfato puede verse afectado o disminución, este síntoma ha sido tan preponderante en casos de Covid-19 que causó gran sorpresa en la comunidad científica y médica a nivel mundial. Tal es el grado de incidencia que basta con padecer solo este trastorno para ser considerado como caso sospechoso de coronavirus.

En un estudio recientemente publicado en Journal of Internal Medicine se estableció que la disfunción olfativa (DO) es uno de los síntomas más prevalentes. Si bien esto puede varias, las tasas de pérdida total del olfato han alcanzado el 70% en pacientes con la forma leve de Covid-19.

Otra característica apunta a su prolongación. En su mayoría, la recuperación se calcula entre el día 10 y 15 pero ya se han presentado casos que superan los seis meses.

En primera persona

El periodista mendocino Sergio Robles tuvo una particular noche de Año Nuevo cuando, durante la cena, se dio cuenta que el sabor del vino le pareció extraño. Lo mismo le ocurrió con la comida y, al día siguiente, esta situación se volvió a presentar. No se trataba de la primera vez que le pasaba ya que, en septiembre cuando fue diagnosticado con Covid-19, su sentido del olfato y gusto también se habían visto disminuidos.

"Me preocupé y fui a un médico porque pensé que me había vuelto a enfermar. Habían pasado ya tres meses y mi cuadro había sido bastante leve, me recuperé rápidamente. Me pidieron que volviera a hisoparme pero el resultado fue negativo", explicó el Tano.

Tras la confirmación de que no se trataba de una reinfección fue derivado a un otorrinolaringólogo al cual le detalló su cuadro. "Es un poco complejo de explicar. Después de recuperarme yo sentía un olor raro cuando me podía el barbijo, por ejemplo, o al comer percibía un sabor extraño en el fondo, como más profundo. En ese momento no le di mucha importancia porque me recuperaba muy bien pero ahora sí me preocupé porque es una situación muy incómoda", comentó sobre su vivencia y agregó que la intensión que lo llevó a contar lo que le ocurre es llevar un mensaje de conciencia, sobre todo a los más jóvenes, de las secuelas que deja esta enfermedad.

"Me comentaban que hay enólogos que están padeciendo estos mismos síntomas. Debe ser muy complicado destinar tu vida a una carrera y que el sentido que más utilizás se vea afectado. También hay que pensar en la seguridad, como en una pérdida de gas. No es algo menor", remarca.

Aumento en las consultas

Al ser entrevistado por el programa Hola Mendoza, el otorrinolaringólogo Fernando Salomón aseguró que las consultas por este tipo de complicaciones se han incrementado notablemente. "Hay diferentes estudios que indican que entre el 35% y el 85% de los pacientes que tienen Covid confirmado sufren alguna alteración del olfato. Es muy alto", explicó y sumó que: "Si bien se tiene al olfato como el primo menor de otros sentidos -como la visión o la audición-, cuando este sentido tiene algún tipo de disfusión hay varias cosas que se alteran. En principio, cuestiones como la seguridad ya que ante una pérdida de gas o un incendio no vamos a poder detectarlos rápidamente. También cuestiones como la higiene personal. Es algo que molesta".

Por su parte, el especialista en garganta, nariz y oído, Alexander Saenz también admitió un incremento en el número de pacientes a los cuales esta sintomatología se les ha prolongado tras el Covid. Sobre los posibles tratamiento para este tipo de cuadros, el especialista comentó: "Primero hay que realizar una tomografía para establecer si hay alguna lesión orgánica, descartando esto podemos hacer el diagnóstico y hacerle una propuesta terapéutica de tratamiento al paciente. Hay un consenso en la comunidad médica internacional que establece que los ácidos grasos omega-3 sirven para incentivar la restitución de la sinapsis o comunicación neural que permita la conciencia del olfato. Se suministra a través de complejos vitamínicos. También se puede suministrar aerosoles nasales con corticoides cuando se pierde completamente el olfato y ver la evolución".

Saenz también llevó calma a quienes transitan por este tipo de trastornos al indicar que la percepción del olfato tiene un importante componente de subjetividad. "Al estar mediáticamente este tema instalado puede que se preste mayor atención y eso lleva a la consulta. De todas formar, se trata de un virus que con su evolución vamos conociendo poco a poco su comportamiento", finalizó.

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