Atenti que Gran Hermano te multa

En los últimos meses en Mendoza se han endurecido las multas hasta niveles insospechados. Y muchas de esas multas llegan a través del Gran Hermano: cámaras por allí, sensores de velocidad por allá, drones que amenazaban con inspeccionar las casas… también hay inspectores por doquier, está el Código contravencional (aunque esa es otra historia) y los memes te cantan la justa: prácticamente te multan “por ser mendocino”.  

 Embed      

Nos ocuparemos de las multas en esta nota. El punto es… ¿están multando para recaudar como sea? ¿O se espera que las multas eduquen y den resultados positivos con el correr de los años? Esos resultados positivos serían disminución de muertos en accidentes viales, disminución de accidentes y una Mendoza más limpia, como alguna vez lo fue.

Pero da la sensación que es para lo primero. ¿Por qué? Es la sensación que da y esta declaración que dio a Diario UNO un funcionario días atrás quizás no deja dudas: "El vehículo que invade la senda peatonal está en infracción. El monto de la multa es el de la falta gravísima según la Ley de Tránsito, que son $12 mil". ¡Una LO-CU-RA!

¿Saben los funcionarios mendocinos que en marzo de 2019, las jubilaciones mínimas alcanzarán los $ 10.400? ¿Saben que los sueldos promedios en Mendoza rondan los veinte pico mil? Si, por citar un ejemplo, te viste entre la dicotomía de pasar en “anaranjado” o quedarte en la senda peatonal elegiste la segunda y no podés hacer marcha atrás porque hay un embotellamiento menduco de la hostia, prepárate para dejar la mitad de tu sueldo en una multita (y dejá el resto para el gas, la luz y otros impuestos) o sacar un préstamo si sos jubilado o pasante.

¿Saben esto los funcionarios o hablan con esta liviandad de las multas en base a los sueldos que ellos cobran? Claro, si cobrás 100 luquitas, 12 mil es un “tovuel”. Sí, dirán que son montos en base a las leyes y la mar en coche, pero gente, un poco de coherencia en las leyes no vendría mal, “¿nocierto?”

Tiempo atrás se armó un escándalo mediático con las multas en San Martín con la velocidad máxima en una ruta nacional (la 7) que según la ley nacional es de 120 (en autopista o semi autopista para autos y motos) aunque en Mendoza vaya a saber por qué se estipula en 110; allí multaban a los que no bajaban la velocidad en lugares que no tenían que bajarla, o en lugares que no tenía por qué haber una máxima cuando ya está estipulada por ley (incluso ya se sacaron algunos carteles te obligaban a bajar de 110 a 80 y a 60 en pocos metros). Estas multas generaron un sinfín de polémicas y cartas documento, descargos y demás que sólo generaron bronca y trámites por hacer y un sinfín de papeles acumulados. Y otra: varios iban a pagar rápidamente para aprovechar el “descuento” de la multa porque después había que pagarla completa… ¡qué ofertón che! Ni que fuera la promo de café de un súper…

Párrafo aparte merecen los radares vigías que han situado en varias calles del Gran Mendoza, sin respetar las mínimas que por ley nacional están establecidas (60 en avenidas o calles con semaforización coordinada): te ponen “máxima 40” o “máxima 60 u 80 en rutas y autopistas. Incluso en ruta provincial (caso la 82) te ponen una máxima de 60 en una bajada. Es obvio que no se va a poder respetar y cuando empiecen a frenar de golpe para hacerlo, esto puede generar accidentes porque en Luján, por ejemplo, te encontrás de sopetón el radar después de una subida y una posterior bajada en la Ruta 82. Todavía no están multando por esto, pero para ahí vamos y van a multarte cuando pasés a 42, cuando el velocímetro te marque 40 (no todos los velocímetros te marcan la velocidad justa a la que vas).

Está bien, los mendocinos manejamos mal y eso no está en discusión, por más que creamos que manejamos bien no lo hacemos. Necesitamos mejorar al volante, pero para ello necesitamos educación vial, no multas para recaudar del Big Brother.

También “mi vieja Mendoza ya no es lo que era” y no es la “ciudad más limpia del país”; si no estamos entre las más mugrientas pasamos raspando. También está claro. Nos volvimos sucios, descuidados, no queremos los espacios públicos, ni siquiera cuidamos nuestra cuadra y ni el jardín de adelante, algo que era un clásico.

Pero si las multas son con estos montos, no vamos a ningún lado. Diferente sería si te multan con “mil por ser la primera vez”, “dos mil” la segunda, “cuatro mil” la tercera y así por dar un ejemplo y porque tantas repeticiones te van a hacer parar antes de la senda peatonal de una buena vez, o respetar máximas (que sean coherentes por favor). Porque si no, con estas multas de tránsito, por estas multas por tirar basura, lo único que están haciendo es agregarle hilos a la soga al cuello que tenemos para pagar las cuentas. 

Temas relacionados: