A todos nos ha pasado de estacionar el auto en el estacionamiento y al intentar abrirlo a lo lejos con la llave no se puede. Para ello existe un truco genial cuyo método permite ganar unos metros extras sin moverte de tu lugar e incluso te permitirá encontrar el vehículo cuando no sepas a dónde lo estacionaste.
Así que si te bajaste del auto, caminaste media cuadra y te entró la duda de si lo cerraste o no recuerdas en que calle o lugar lo estacionaste, hay un método muy simple para duplicar el alcance del control remoto.
Así es como podes extender el alcance de la llave del auto: ideal para cuando no recuerdas a dónde lo dejaste
Estás caminando hacia el supermercado, por ejemplo y después de tardar más de 20 minutos en encontrar un lugar, lograste dejarlo al fondo del estacionamiento. De repente, te surge una pregunta que te hace dudar de todo: “¿Le puse la alarma al auto?”
Así que te das la vuelta, estiras el brazo y apuntas con la llave en dirección al vehículo con la esperanza de confirmar que sí, que lo has cerrado. Pero esa confirmación nunca llega porque estás muy lejos de donde lo estacionaste.
Las llaves del auto y de la alarma son un pequeño dispositivo de control remoto que le permite bloquear y desbloquear sus puertas, arrancarlo y, en algunos modelos, realizar muchas otras funciones como abrir y cerrar las ventanas. Para ello, el mando usa una antena y ondas de radio que envía órdenes a tu auto. Pero como no siempre funciona como quisiéramos, hay una solución:
- Dobla el codo y toca tu cabeza con la llave del auto: sí, así como leiste. No es un mito. Si no que esta acción convierte tu cabeza en una antena que potencia la señal de radiofrecuencia.
- Si quieres obtener mejores resultados, coloca las llaves debajo de tu barbilla y abra bien la boca.
Por qué funciona este truco
Resulta que los fluidos de tu cabeza te convierten en un buen elemento conductor para aumentar el alcance de las llaves porque las ondas emitidas por el dispositivo entran en tu cuerpo y aumentan la amplitud.
Esto se debe porque tu cuerpo está lleno de agua y hace que aumente el doble el rango de una onda de radio: pues el agua actúa como un resonador, atrapando las ondas dentro de ti para rebotar y formar andas más fuertes.





