República Checa

Arqueólogos descubren cómo vivían las personas hace siete mil años

Arqueólogos que realizaban trabajos en República Checa realizaron un descubrimiento sobrecogedor: una aldea de hace siete milenios.

Un descubrimiento arqueológico cerca de Kutná Hora, al este de Praga, sacó a la luz un asentamiento neolítico de 7.000 años de antigüedad. El sitio, ubicado en Dobren, ofrece una visión excepcional de la vida prehistórica gracias a su inusual estado de conservación.

La ausencia de construcciones posteriores en el lugar permitió que los restos de cuatro casas largas llegaran hasta nuestros días prácticamente intactos, y demuestran cómo se vivía hace ya siete milenios, en la Edad de Piedra.

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El descubrimiento revela la vida cotidiana hace miles de años.

El descubrimiento revela la vida cotidiana hace miles de años.

Cómo se llegó al descubrimiento

El descubrimiento se produjo durante excavaciones de rescate a principios de esta primavera. Daniel Pila, del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de la República Checa, lidera la investigación de este hallazgo inesperado. Los arqueólogos encontraron evidencias de un asentamiento atípico para la región, construido por las primeras comunidades agrícolas que migraron desde el sudeste de Europa.

Las casas largas, características del Neolítico temprano, midieron entre 4 y 6 metros de ancho y alcanzaron hasta 40 metros de longitud. Aunque las estructuras de madera no sobrevivieron, los hoyos dejados por las columnas que las sostuvieron permiten a los investigadores reconstruir sus planos.

Pila explica que las columnas se dispusieron de forma más densa en las filas exteriores que formaron las paredes, mientras que en el interior, los espacios fueron más amplios para facilitar el movimiento.

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La forma de las casas quedó muy bien preservada.

La forma de las casas quedó muy bien preservada.

El sitio también reveló numerosas fosas utilizadas para la extracción de arcilla, empleada en la construcción de las viviendas. Los arqueólogos recuperaron fragmentos de cerámica, herramientas de sílex, hachas afiladas y molinos de piedra, objetos que ofrecen una visión detallada de las actividades diarias y las tecnologías de la época.

La vida de estos primeros agricultores estuvo estrechamente ligada a la naturaleza. Cultivaron la tierra con herramientas rudimentarias, criaron ganado y complementaron su dieta con la caza y la recolección. A pesar de las limitaciones tecnológicas, estas comunidades prosperaron y se expandieron rápidamente por gran parte de Europa en pocos siglos.

Lo que se viene

En los próximos meses, un equipo multidisciplinario de expertos analizará los hallazgos utilizando técnicas avanzadas. La datación por radiocarbono, el análisis de fitolitos, la investigación de árboles prehistóricos y los estudios genéticos de plantas antiguas ayudarán a reconstruir con precisión la vida en este asentamiento neolítico.

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