En un episodio que es investigado por la Justicia, seis niños, dos de ellos bebés, y su madre se encuentran internados en un hospital en delicado estado tras dar positivo en cocaína, en el marco de una investigación por violencia de género, al tiempo que el padre de los pequeños se encuentra detenido.
El lamentable incidente ocurrió el lunes último en la localidad bonaerense de Balcarce, donde la madre de los menores presentó una denuncia en la Comisaría de la Mujer y señaló que su ex pareja la drogaba hasta que sufrió una descompensación.
Ante esta situación, la mujer fue derivada al Hospital Subzonal “Dr. Felipe Antonio Fossati” de Balcarce, donde se le realizaron análisis de laboratorio, cuyos resultados dieron positivo de cocaína en sangre, motivo por el que la damnificada advirtió que sus hijos “podrían encontrarse en la misma situación”.
El personal de salud detectó la misma sustancia en todos los menores, de entre dos meses a 13 años de edad, y marihuana en uno de ellos, por lo que fueron sometidos a tratamiento para estabilizarlos y desintoxicarlos.
“Los seis menores y la madre están internados, mientras que uno de los bebés mellizos está grave. Todos los chicos tienen síndrome de abstinencia”, se indicó en el centro asistencial.
El fiscal Rodolfo Moure solicitó la detención del padre, quien se encuentra alojado en la Unidad Penitenciaria N°15 del penal de Batán, debido a que en la ciudad de Balcarce “no hay cárceles”.
La Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda familiar, ubicada en Balcarce, y allí la policía secuestró cocaína pura y restos de la misma sustancia en distintas superficies. Uno de los objetos secuestrados en la casa es una lata de leche en polvo, cuyo primer análisis no fue concluyente, por lo que los peritos lo examinarán nuevamente, según La Capital de Mar del Plata.
Ante la Fiscalía interviniente en el hecho, el hombre negó este jueves haber suministrado drogas a sus hijos y aseguró que la madre de los menores presenta problemas psiquiátricos.
En tanto, la investigación busca determinar cómo y quién les suministró las drogas a los menores. En ese sentido, la Fiscalía espera los informes médicos complementarios provenientes del hospital donde fueron atendidos los menores y solicitó la realización de una Cámara Gesell para los niños que, por su edad y condiciones, solo pueden declarar bajo este mecanismo protegido.
Los niños están bajo el cuidado del Servicio Local de los Derechos del Niño y los investigadores tratan de determinar las circunstancias del caso caratulado como “suministro de estupefacientes agravado por tratarse de menores de edad”, un delito que contempla penas de entre 6 y 20 años de prisión.






