Mientras en el mundo se impulsan medidas que apuntan a cómo ahorrar energía, por una cuestión de conciencia ecológica, en nuestro país la idea de bajar el consumo tiene argumentos menos líricos, y el motivo es casi puramente económico, debido a los altos valores que han alcanzado las facturas por la provisión de energía eléctrica y de gas natural en los domicilios.

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Hay medidas básicas que aconsejan cómo ahorrar energía y que son manejadas por los usuarios de las redes domiciliarias desde hace años y que responden a la lógica pura. En el caso de los sudamericanos que acostumbran tomar mate, por ejemplo, les es conveniente calentar el agua, ya sea en la hornalla de gas o las pavas eléctricas -dependiendo de cual de los dos insumos es el usado- y pasar el líquido a un termo, para conservar la temperatura durante todo el proceso de cebado del mate.

También es archiconocido el  “mantra” de todos los padres pidiéndoles a sus hijos que apaguen las luces que no se utilizan, o mantener en invierno las puertas cerradas para evitar que escape el calor de la casa al exterior, entre otras medidas.

Si bien la cantidad de corriente que utilizan los modernos aparatos electrónicos y electrodomésticos son más efectivos y reducen los valores de antaño, en contrapartida el aumento de dispositivos, muchas veces duplicados o triplicados, equilibran, o en el peor de los casos marcan una suba.

En una casa de clase media, hasta la década de los '80 se calculaba el cableado de la instalaciones eléctricas para una heladera, un televisor, un lavarropa y un par de aparatos de música, además de las luminarias. Sin embargo ahora, se suman la sofisticación de los lavarropas, el uso de lavavajillas, el encendido de dos o más televisores (aunque los modernos consumen mucho menos que los viejos con tubos de rayos catódicos como pantalla), computadoras, equipos de audio, los cargadores de los celulares de los habitantes de la casa, sumados a la heladera y otros.

Recomendaciones para saber cómo ahorrar energía

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Apelando a la conciencia de cada uno de los usuarios de servicios energéticos, se puede llegar a disminuir los vatios de electricidad o los metros cúbicos de gas consumidos, ahorrando y cuidando así también el planeta.

Aquí una lista de consejos para achicar gastos:

  • Una lámpara incandescente tiene una vida útil 8 veces menor que una de bajo consumo.
  • Una computadora que se deja prendida por la noche usa suficiente energía como para imprimir hasta 10.000 copias.
  • La plancha es uno de los electrodomésticos que más consume, 20 veces más que el televisor. El aire acondicionado y el refrigerador, siguen en la lista.
  • Casi el 75% de la electricidad es consumida por los aparatos que están apagados y quedan "en espera". Se trata de elementos que parecen apagados pero que siguen utilizando y desperdiciando la energía. En un hogar promedio puede haber entre 10 y 15 aparatos en stand by que realizan un consumo ininterrumpido e inútil de energía.
  • La electricidad para calefacción o para agua caliente es la forma más ineficaz de utilización, se pierde el 70% en la producción de electricidad.
  • Si bien a nivel institucional se han manifestado vastos ejemplos de conciencia ecológica, es importante que cada ciudadano conozca cómo poder contribuir en su hogar.
  • Una de las formas en que se puede ayudar al cuidado del ambiente es a través del uso racional de la energía. Esto significa comprender cuánta energía consumen los electrodomésticos de uso cotidiano, cómo disminuir ese consumo y cómo reemplazarlos, si es que existen reemplazos en el mercado. La herramienta más importante en este caso es la información.

El Gobierno de Mendoza, mediante su departamento de prensa  ha dado a conocer consejos para el ahorro de energía y disminuir el consumo de agua corriente. Para verlo, hacé click aquí.

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