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Violencia en el hospital Paroissien

Agresión a dos médicas: "Yo no soy una negra, soy arquitecta"

Editado por Andrea Pellicer

En la madrugada del martes, dos médicas que se encontraban en la guardia del hospital Paroissien, de Maipú, fueron agredidas física y verbalmente por una mujer que había llevado a su madre para que recibiera asistencia. Entre improperios, según el relato de una de las profesionales, la agresora exigía ser atendida con urgencia debido a "que era arquitecta".

Sin embargo, la agresora, de unos 30 años aproximadamente, se quejó por la espera que debió soportar y comenzó a gritar y maltratar al personal

"Ingresó por guardia cerca de las cuatro de la madrugada, sacó turno y fue recibida por personal de enfermería. La madre dijo que le costaba respirar pero los signos vitales estaban bien, por lo que se le asignó código verde", explicó la médica golpeada, quien prefirió no dar a conocer su nombre al igual que el de su compañera.

Siguiendo este relato, las dos profesionales se encontraban tratando a otros pacientes que estaban en el interior de la guardia. Entre ellos, un joven de 16 años que debió ser transferido a terapia intensiva, una embarazada con neumonía y una chica asmática con requerimiento de oxígeno.

"Habían personas que requerían atención urgente y debíamos encargarnos de estabilizarlas. A último momento, ingresó una joven con adormecimiento en parte de su rostro y un estado de nervios importante, por lo que se le dio prioridad. Pero esta paciente había sido raqueada dos minutos después que la señora con la que tuvimos el problema", narró una de las médicas.

Esta situación habría provocado el enojo desmedido de la agresora que comenzó a gritar y a exigir asistencia para su madre. "Salimos corriendo porque pensamos que era una urgencia. Intentamos calmarla pero ella no paraba de gritar. Nos decía que la habíamos hecho esperar porque estamos acostumbradas a tratar con negros pero que ella era arquitecta", recordó una de las médicas agredidas.

Las profesionales solicitaron que la hija de la paciente se quedara afuera del consultorio para poder revisarla con más calma. "Nunca paró de gritar, amenazarnos e insultarnos. Cuando auscultaba a su madre, siento que ella me agarra el pelo desde la nuca y me tira contra el escritorio. Terminé sentada en el piso sin poder pararme. Ella siguió haciendo escándalo mientras que mis compañeros llamaban al 911", comentó aún indignada la trabajadora de la salud.

A pesar del tremendo episodio, la médica decidió otorgar esta declaración a Diario UNO porque, según señaló, es muy necesaria la presencia de seguridad en las guardias de los hospitales durante la noche: "Esta vez fue una caída pero uno no está exento de que la próxima sea alguien con un arma y no volvamos a casa".

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