Analía Brail
Pese a su gran dedicación, Analía dice que sólo lo hace "por buena ciudadana" y pide políticas públicas más intensivas para el control poblacional de los animales. Con respecto a esto, comenta: "Con solo un año de castración se podría solucionar el problema en un 70%".
Es que para esta mujer salir a la calle y ver el estado en el que se encuentran varios animales es "tremendo". "Los ves muertos de hambres, con sarna, lastimados", señala.
El día que salvaron al perro
Brail tuvo un Deja vu y rememoró el 16 de abril de 2017, cuando encontró a Tiger. "El hecho ocurrió concretamente en la puerta de mi trabajo, que es la Fiscalía de Estado, en San Martín y Rondeau, justo ese día en la Subsecretaría de Trabajo había una manifestación de empleados municipales, estaban con un montón de pirotecnia, él (Tiger) agarró un petardo, voló en el aire y quedó tirado", cuenta Brail. Para agregar que el accionar de la persona que tiró el cohete "fue de una manera totalmente irresponsable porque había ancianos, niños y como se estilaba antes de la prohibición en las manifestaciones se tiraban petardos, que le puede caer a un niño y volarle la mano o un ojo".
Con relación a la persona que tiró el explosivo, dice que "hubo una querella que estuvo a cargo del doctor Oscar Mellado, mandó a pedir las cámaras y entre la muchedumbre no se pudo individualizar a la persona que tiró el petardo, pero incluso Humberto Mingorance (el secretario de Ambiente de la provincia) encabezó una marcha en contra del maltrato animal en favor de Tiger".
"En realidad lo vio un compañero mío, que es re perrero, lo corrió de la manifestación porque los empleados municipales se burlaban de la situación y no lo socorrían. Me llamó porque amo a los perros y no podía creer lo que veía porque su maxilar estaba descolgado y la lengua también, ya que le llegaba más abajo del pecho. Estaba en un charco de sangre, estaba totalmente descompensado", relata.
"Lo tomé en mis brazos, me fui hasta la calle Colón, me vio una chica (Marcela Bosín) y ella me llevó a la veterinaria de toda la vida de mis perros, con el doctor Adrián Barón y Fabián Arnáez, que son dos genios, ya que lo estabilizaron porque tenía pocas probabilidades de vida. Al mes le practicaron las primeras operaciones, que fueron seis de alta complejidad para reconstruirle el maxilar y la parte del cráneo por debajo porque había sido totalmente explotada. Fue un milagro", dice.
"Se estima que tiene 11 años, tiene un carácter hermoso, es buenísimo, ama a los niños, tengo un taller de arte infantil y me lo llevo conmigo. También me lo llevo a la oficina, visita los despachos de los jueces y al fiscal", culmina.