En muchas habitaciones podemos encontrar cuadros ornamentales. Esta técnica de decoración es antigua, por lo que poco a poco pierde terreno. En la actualidad una tendencia europea promete destronarla, cambiando radicalmente el aspecto del cuarto y haciéndolo ver incluso más grande. Descubrí de qué se trata.
Adiós a los cuadros pintados en la habitación: la tendencia europea que se impone en decoración de interiores
Si tenés cuadros en tu habitación, será mejor poner en práctica esta tendencia en decoración que llega desde el viejo continente
Llegó el fin de los cuadros de la habitación: conocé la tendencia que llega para destronarlo
La hegemonía del cuadro colgado sobre el cabecero o en la pared principal está llegando a su fin para dar paso a una tendencia que prioriza la experiencia sensorial y la optimización del espacio. Ya no se trata solo de qué imagen queremos mirar, sino de cómo queremos que la pared nos haga sentir.
Esta nueva tendencia busca maximizar cada centímetro cuadrado, aportando una estabilidad visual y una calidez que los marcos tradicionales, por más artísticos que sean, simplemente no pueden ofrecer.
Se trata de los listones de madera, una de las propuestas que más fuerza ha cobrado en los últimos meses. A través de paneles, esta propuesta se convierte en una herramienta multifuncional. Al ser paneles acústicos, ayudan a mitigar los ruidos provenientes de las casas o los departamentos cercanos, transformando el dormitorio en un verdadero búnker de paz.
Además, la versatilidad de este material permite diseños originales: desde crear una pared completa con este tipo de panel para ganar profundidad, hasta utilizar solo los bastones en la parte baja a modo de arrimadero. Esta última opción es ideal para delimitar visualmente zonas dentro de una misma habitación, separando el área de descanso de un pequeño rincón de trabajo o un tocador, sin necesidad de levantar tabiques que roben luz o espacio.
Si esta tendencia europea no te convence, también podrás probar otra alternativa que también promete destronar a los tradicionales cuadros pintados que suelen colgarse en la habitación. Se trata del papel pintado, una superficie con textura que aporta un protagonismo sutil pero envolvente (siempre que se evite acudir a los tradicionales estampados que no aportan nada a la decoración).






