Un entusiasta inigualable

Adiós al Viejo Pizarro

Santiago Pizarro (88) falleció este miércoles. Era un apasionado de la fotografía y el ciclismo mendocino. Trabajó en varias redacciones, entre ellas Diario UNO

Murió este miércoles Santiago Pizarro, más conocido como "El Viejo" Pizarro, un apasionado de la fotografía y del ciclismo mendocino. La noticia circuló rápida y veloz entre los ex compañeros de las tantas redacciones mendocinas que supo habitar durante varias décadas, entre ellas la de Diario UNO.

Fue un referente de la fotografía periodística, de la de antes, de la que aún quedan, apiñados por ahí, miles y miles de negativos revelados con apuro, bajo el ojo humano y la nitidez del cuentahilos.

El Viejo Pizarro -quien tenía 88 años- era un tipo temperamental, dentro y fuera de la profesión. Un entusiasta inigualable.

En la vieja redacción de Diario UNO de papel cada mañana recibía a colegas y periodistas en la sala de revelados como el mejor anfitrión. Como el dueño de ese reducto, mezcla de realidad y magia e imágenes a punto de aparecer sobre el papel.

Llegaba siempre antes que todos y tenía todo el equipamiento en condiciones, ya sea para salir a rodar los caminos de las noticias sociales o policiales o las rutas sembradas de ciclistas en las gloriosas épocas de las vueltas de Mendoza, del Este y demás.

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Dos referentes del ciclismo: Santiago Pizarro y Ernesto Contreras.

Dos referentes del ciclismo: Santiago Pizarro y Ernesto Contreras.

La irrupción de la fotografía digital no lo achicó: dedicó sus últimos años a poner en valor tantas tomas hechas en toda su trayectoria. Así alumbró un libro con sus mejores fotos del otrora ciclismo de fuste que supimos conseguir.

Pizarro iba de la redacción a una deportiva, cuando no a una nota social y los fines de semana era uno más en las caravanas de pedalistas donde la ocasión mandara: el llano o la mismísima Cordillera de los Andes.

Siempre activo y atento al derrotero de los periodistas y colegas, honró con su presencia cuanta actividad surgiera: la presentación de un libro, una evocación al deporte pedal o una simple conversación en la calle San Martín.

Hoy, El Viejo Pizarro tomó su bolso cargado de cámaras, rollos y demás equipamiento, se trepó a su bicicleta -a laburar también iba en ese rodado- y emprendió la última trepada de su vida.

Y allá va, cual valiente ciclista, dejando atrás una trayectoria importante y un recuerdo inolvidable.

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