Aunque parezca sorprendente, un equipo de geólogos de la Universidad de Columbia, en Nueva York, sostiene que en la costa noreste de Estados Unidos hay cerca de 3.000 kilómetros cúbicos de agua dulce retenida en sedimentos porosos bajo el agua salada del océano. Te contamos más sobre este estudio y su relevancia para el planeta Tierra.
A metros bajo el océano: un estudio confirma que existen enormes reservas de agua dulce
Los científicos en el estudio calcularon que esta gran reserva de agua dulce se extiende desde la costa de Massachusetts hasta Nueva Jersey, cubriendo unos 350 kilómetros a lo largo del océano Atlántico. Si esta agua estuviera en la superficie en lugar de estar bajo el mar, formaría un lago enorme de unos 40.000 kilómetros cuadrados (más grande que países como Suiza o Dinamarca)
Para estudiar mejor esta reserva, los científicos usaron un barco desde el cual lanzaron sondas que miden el campo electromagnético bajo el mar. Como el agua salada conduce mejor las ondas que el agua dulce, al detectar señales con baja conductividad, concluyeron que había agua dulce escondida bajo el océano. También descubrieron que estos depósitos son bastante continuos, y se extienden desde la costa hasta unos 130 km mar adentro, a una profundidad de entre 180 y 360 metros bajo el fondo del océano.
¿Se puede beber el agua encontrada bajo el océano?
Los geólogos del estudio creen que el agua dulce bajo el océano quedó atrapada de dos formas:
- Una parte se almacenó hace miles de años, al final de la Era de Hielo, cuando grandes cantidades de agua quedaron encerradas en sedimentos bajo el planeta Tierra. A este tipo de agua se le llama "agua fósil".
- Otra parte proviene de la lluvia y ríos, que se filtran lentamente a través de los sedimentos desde tierra firme y llegan al mar.
Cerca de la costa, el agua del acuífero es bastante dulce, con poca sal, similar a la del agua potable. Más lejos, mar adentro, el agua es más salada, por lo que necesitaría ser desalinizada antes de usarse. Aun así, eso sería más barato que desalinizar agua del océano.






