Antagonismo ilustre

A 164 años del reto a duelo de Lucio V. Mansilla a José Marmol

No fue el primero ni el último, pero sí fue un reto a duelo muy recordado en nuestro país, para dirimir cuestiones de honor. Se llevó a cabo el 22 de junio de 1856, y fue un exaltado Lucio V. Mansilla el que invitó a batirse a muerte al periodista y escritor José Mármol, el escritor de Amalia, la primera gran novela de la literatura nacional. Este lunes se cumplieron 164 años de aquel acontecimiento que sacudió a la sociedad porteña.

Te puede interesar: ANSES| Tablet gratis 2020: cómo acceden al formulario AUH, jubilados, monotributistas y desempleados

La costumbre del duelo fue muy común entre las clases altas de la Edad Media y hasta principios del siglo XX y llegó a nuestro país, donde hubo varios duelistas famosos, como Domingo Faustino Sarmiento, el coronel independentista José Moldes o el primer legislador socialista, Alfredo Palacios.

Aquel duelo que quiso concretar Lucio Victorio Mansilla, hijo del defensor de nuestra soberanía en el recordado combate de la Vuelta de Obligado, Lucio Norberto, se debió también a una "cuestión de honor", ya que en la mencionada novela, José Mármol habría enlodado el honor de su tía Josefa Ezcurra, la hermana de Encarnación, esposa de Juan Manuel de Rosas, tío de Mansilla.

Marmol situaba a los personajes principales de su novela como perseguidos por la Mazorca, una especie de policía secreta del entonces "Restaurador de la Leyes", Rosas, pero que era manejada por Josefa Ezcurra, su cuñada.

Por eso, aquel 22 de junio de 1856, Lucio V. Mansilla aprovechó la ocasión en que se presentaba en público un luchador itinerante, autodenominado Mister Charles, quien desafiaba a pelear a cualquiera se animara, por el jugoso premio de 3000 pesos si lo vencía para buscar a su rival. En uno de los palcos Mansilla divisó a Mármol y a los gritos los desafió delante de los más de 2000 asistentes a la presentación del luchador. Lució lo tildó de "pícaro y calumniador" al futuro director de la Biblioteca Nacional.

"Usted, José Mármol, vil calumniador. Frente a estos testigos lo reto a duelo por haber ensuciado con sus escritos el honor de mi familia. Mi padre y mi madre deben ser reivindicados. En breve enviaré mis padrinos y nos veremos las caras en el campo del honor, le gritó sin que se le notara el nerviosismo. Luego arrojó uno de sus guantes hacia el lugar desde donde José Mármol lo miraba atónito", señala Mariano Hamilton en su libro Duelos, sobre aquel incidente.

Tras el desafío, la sala quedó en completo silencio, pero luego alguien reaccionó, y debido al mal recuerdo del rosismo entre las clases altas porteñas, alguien se animó a gritar (desde el anonimato) "¡Mueran los Mazorqueros, muera Mansilla!".

Moldes no quiso saber nada de confrontaciones físicas, y aprovechó su influencia política para hacer encarcelar y sacarse de encima al sobrino de Rosas.

El duelo nunca se produjo. Además estaban prohibidos en aquella época de la organización nacional, donde gobernada al país Justo José de Urquiza, a excepción de Buenos Aires, que no adhirió a la flamante Constitución de 1853.

Una nota de color, fue que aquella noche de junio, de los seis que aceptaron enfrentar a Mister Charles, hubo un francés que lo venció. Por eso, al día siguiente el "mister" se tuvo que retirar a escondidas del hotel donde se alojaba, ya que no podía pagar la factura por hallarse en bancarrota.

Mansilla terminó preso, declaró por escrito que lo asistía el derecho de defender el honor de su familia, y el jefe de policía se vio obligado a extraditarlo a Paraná, capital por entonces de la Confederación Argentina.

Este incidente fue una especie de presentación en sociedad de Lucio, futuro general del ejército y periodista, quien en el viaje a Paraná como desterrado por tres años, conocería Domingo Faustino Sarmiento.

Mansilla participó luego de la Guerra del Paraguay, fue muy crítico de la conducción militar de aquel fraticidio. Finalmente, en 1868 apoyó la candidatura a presidente de su amigo Sarmiento, quien al asumir lo ascendería a coronel y designaría como Comandante de Fronteras en Río Cuarto, Córdoba.

Gracias a esa experiencia en la lucha contra el indio en la provincia mediterránea, Mansilla escribiría su inmortal obra Una excursión a los indios Ranqueles.

Temas relacionados: