El temor a ingresar a una cirugía es una sensación compartida por millones de personas. Sin embargo, existe un miedo profundo que paraliza a la medicina: despertar en medio de una intervención sin que los cirujanos noten la tortura. Para un hombre en Estados Unidos, esta pesadilla se convirtió en realidad.
16 minutos en el infierno: despertó paralizado en plena cirugía, sintió cada corte y no pudo pedir ayuda
Sherman Sizemore ingresó a una cirugía de rutina. Los médicos le aplicaron un paralizante muscular, pero olvidaron la anestesia general

Lamentablemente, la historia terminó de la peor manera.
El caso ocurrió en 2006 y tuvo como protagonista a Sherman Sizemore, el hombre que ingresó al Centro Médico General de Raleigh para someterse a una opración exploratoria de abdomen.
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Un error invisible
Al preparar al paciente, los anestesistas le administraron los bloqueadores musculares para paralizar su cuerpo, pero cometieron una falla garrafal: omitieron el agente anestésico encargada de dejarlo inconsciente.
Sizemore quedó completamente inmóvil sobre la camilla, pero su mente permanecía despierta y lúcida. Durante 16 minutos angustiantes, el hombre experimentó en carne propia el dolor agudo de cada corte en su abdomen. Incapaz de gritar o mover un ojo para pedir ayuda, escuchaba hablar a los médicos a centímetros de él.
Según los reportes judiciales y de salud publicados por el medio especializado Live Science, el paciente no solo sintió el dolor de la incisión inicial, sino también la manipulación directa de sus órganos internos mientras luchaba en vano por emitir alguna señal de vida.
El trágico desenlace
Recién al finalizar la operación, el personal notó alteraciones en sus signos vitales y lo sedó de urgencia. Sin embargo, cuando despertó en la sala de recuperación, el daño psicológico ya era irreversible.
La historia terminó de la peor manera. Agobiado por ataques de pánico y un estrés postraumático extremo que lo hacía revivir la parálisis del quirófano, el hombre terminó quitándose la vida dos meses después. El caso conmocionó a la medicina y encendió las alarmas sobre los peligros de la llamada conciencia intraoperatoria.
Tras el hecho, la familia inició acciones legales contra el centro médico para exigir controles más estrictos sobre el monitoreo de la actividad cerebral durante las cirugías, marcando un antes y un después en los protocolos de anestesia en los hospitales del país.
En pocas palabras
- Error médico: un hombre despertó paralizado durante una cirugía abdominal tras omitir la anestesia general.
- Testimonio: el paciente sintió cada corte y manipulación durante 16 minutos, sin poder comunicarse.
- Consecuencias: el evento provocó estrés postraumático y derivó en acciones legales para mejorar los protocolos.