"Sin dudas alguna es un sicópata", manifestó en su paso por San Rafael el gobernador Alfredo Cornejo sobre Daniel Zalazar, el hombre acusado del triple crimen de Godoy Cruz, que se registró después de una serie de femicidios que golpearon a Mendoza, incluido el que tuvo como víctima a la policía sanrafaelina Florencia Peralta.
"Es un tema lamentable con tres femicidios y dos intentos de homicidios de menores por parte de un sicópata, que no tenía denuncias previas, por lo tanto es un caso donde el Estado no puede hacerse cargo porque no podría preverlo. Ni el Estado ni la justicia podría prevenir cosas de ese tipo", añadió el mandatario.
Se esperanzó en que "podamos recuperar a los dos niños atacados, que están en tratamiento en el hospital Notti evolucionando con leves mejorías, para poder mitigar tanto dolor".
Además pidió que "la justicia tenga una sanción de la más dura con la persona que llevó a cabo este crimen".
Este tipo de situaciones lo enmarcó en un "una cultura machista y violenta que tiene por concepto que la mujer es de su propiedad y ese concepto larvado que anida en nuestra cultura va a tardar años erradicarlo".
De todos modos, dijo que se trabaja para impulsar ese cambio cultural con algunas acciones, como la inclusión en las currículas de las escuelas de talleres sobre violencia de género y un aumento del presupuesto de la Dirección de la Mujer de 3 millones a 26 millones de pesos, que "va en la dirección de incrementar los servicios de prevención".
En ese sentido, "estamos trabajando un protocolo con la Justicia para que estas denuncias sean atendidas también por los juzgados de minoridad, paralelamente a ello vamos a aportar un botón antipánico a todos los casos que estén judicializados para denunciar la violación de prohibición de acercamiento".
Sobre éste último punto, consideró que la Justicia debe ser más dura a la hora de sancionar a quienes violan la prohibición de acercarse a las víctimas de violencia de género y puso como ejemplo a su postulante a ocupar la vacante en la Suprema Corte de Justicia de la provincia, el juez camarista José Valerio.
Recordó que el magistrado "dictó una condena durísima contra una persona que dos veces violó la prohibición de acercamiento. El Código Penal prevé entre seis meses y seis años de prisión, y el tribunal con Valerio a la cabeza le dio cuatro años de prisión efectiva a esa persona por haber violado la restricción. Si todos los jueces actuaran así no se violarían las prohibiciones de acercamiento".



