La Corte deberá decidir el futuro en el conflicto que mantienen Mendoza y la Pampa por el Río Atuel y un fallo en contra a los intereses mendocinos es inimaginable para el titular de Irrigación, Sergio Marinelli, que advirtió que una resolución de este tipo dejaría en principio la pérdida de 3.000 hectáreas de cultivo.
Sin acuerdo sobre el caudal que debe erogar Mendoza y al que la provincia no se opone según las propuestas que hizo a las que sumó perforaciones para mejorar la oferta inicial, el conflicto parece no tener marcha atrás y será la Corte la encargada de resolverlo.
"Hemos hecho una propuesta seria del tema basada en estudios técnicos que nos permiten erogar continuamente 1.33 m3 por segundo para recomponer el ambiente en el noroeste de La Pampa que según fotos que tenemos no está tan deteriorado. Además le sumamos a esta oferta una propuesta de 35 perforaciones para mejorar el caudal pero no hubo respuestas de La Pampa".
Sin acuerdo difícil será que ambos gobiernos reconozcan las obras que se deben hacer como la Corte lo ordenó, por eso vencido el plazo por el caudal que se debería erogar, el tribunal tendrá la última palabra.
Un fallo en contra no solo eliminaría hectáreas, también pone en riesgo el ecosistema del Nihuil y Valle Grande. Es que erogar agua continua como lo pretende La Pampa en años de crisis podría disminuir las reservas que llegadas al 27% de cada embalse empiezan a ser perjudiciales para el medio ambiente.
En este complicado contexto, el 28 de febrero se realizará en Alvear un abrazo simbólico al Río para ratificar el compromiso que tiene la comunidad y el gobierno en la defensa de los intereses del agro. "Hemos convertido un desierto en una zona cultivable y no estamos dispuestos a perder ese esfuerzo que tanto le costó a los regantes".