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En Mendoza el porcentaje es mayor. El 55% de sus trabajadores no fumadores están cercanos al humo de tabaco ajeno.

El humo del cigarrillo afecta a 3 de cada 10 empleados públicos

El humo del cigarrillo afecta a 3 de cada 10 empleados públicos. En Mendoza el porcentaje es mayor. El 55% de sus trabajadores no fumadores están cercanos al humo de tabaco ajeno.

Mientras registró el porcentaje más alto entre las 7 ciudades de la muestra -58%-, en el otro extremo se ubicó Neuquén, con el 7%, lo que reflejó una gran diferencia en la exposición al humo en oficinas ubicadas en distintos puntos del país.

"La falta de una autoridad de aplicación o su poco compromiso en los lugares donde está designada -lo que por lo general corresponde al Ministerio de Salud local- son la causa más clara para que la exposición al humo ajeno en las oficinas siga siendo alta", dijo Ernesto Ruiz, coordinador de la investigación e integrante de la Alianza Libre de Humo Argentina (ALIAR).

La medición revela que el 34% de los empleados de oficinas están expuestos al humo del tabaco ajeno en sus oficinas pero la diferencia entre Neuquén y La Plata, Mendoza y la ciudad de , donde los porcentajes de exposición superan el 50% "podría resolverse con una decisión fácil y de bajo costo", opinó Ruiz, médico del Hospital de Neuquén.

Antídoto: campañas y control

Para el coordinador de la encuesta que midió la percepción de los empleados fumadores y no fumadores entre abril de 2015 y junio de 2016, la solución es la difusión a través de campañas que mantengan el tema en valor y la presencia como autoridad de aplicación de la ley.

En Neuquén "no hubo necesidad de sanciones ni siquiera en el ámbito privado, donde sólo se dispusieron tres multas a bares de la ciudad desde la sanción de la ley", señaló Ruiz.

La encuesta detectó el 58% de exposición al humo ajeno en La Plata; 55% en Mendoza; 35% en Paraná (); 34% en San Juan; 30% en CABA; 26% en Ushuaia y 7% en Neuquén.

"Es muy clara la diferencia entre los lugares donde no hay 'a quién recurrir' y los empleados que tienen cómo canalizar la dificultad para hacer cumplir la norma", destacó Ruiz.

El 95% de los empleados de oficinas públicas encuestados respaldan la legislación y el 44% de quienes no fuman suelen tener una actitud activa frente a las violaciones de la norma.

Para el responsable del estudio, "en realidad, los empleados se niegan a reaccionar directamente contra sus compañeros y muchos optan por retirarse o abrir una ventana en una actitud pasiva. Es lógico, el que tiene que hacer cumplir la ley es el funcionario a cargo de la autoridad de aplicación", aclaró.

Según Ruiz, "es muy común ver a un empleado trasgredir en la oficina, y al salir de su trabajo cumplir con la norma a pocos metros de allí, solo por estar sentado en un bar. El tema es instalar el valor de los espacios cerrados libres de humo, incluso premiar a los edificios públicos que cumplen con la leyes".

Hecha la ley...

Si bien las sanciones no podrían pasar de un apercibimiento o incluso una suspensión de una día para quien comete la infracción, la idea es instalar "el valor" de los espacios libres de humo con campañas que corresponden a las autoridades.

La Ley recibió la adhesión de 18 provincias más la Ciudad de Buenos Aires pero hasta el momento no fue reglamentada en la mayor parte de ellas a pesar de la alta aceptación que tiene en la población, dijeron los responsables de la encuesta.

En la Argentina 6.000 personas no fumadoras mueren cada año por exposición a humo de tabaco ajeno, una cifra que se reduciría con medidas que hagan posible el cumplimiento de la norma.

De acuerdo a la investigación, 2 de cada 3 personas encuestadas percibieron que el cumplimiento de la Ley Nacional 26.687 (de ambientes 100% libres de humo de tabaco en todos los espacios cerrados de acceso público y lugares de trabajo) fue "muy buena" o "buena", mientras que el 25% restante indicó que fue "regular" o "mala".

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