Si querés sorprender a tus seres queridos con un bocado irresistible, te enseñamos una de las mejores recetas heredada de la gastronomía española. Las rosquillas de anís son ideales para servirlas en cualquier ocasión y muy fáciles de preparar.
Este manjar, que dice presente en todas las celebraciones y especialmente en las fiestas de año nuevo y Pascuas, se unta generalmente en azúcar. Sin embargo, las rosquillas de anís son una de las recetas versátiles que pueden decorarse con granas de colores o glasé de limón.
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Sin dudas, se trata de un bocado repleto de dulzura y aroma irresistibles. Además, su preparación es tan sencilla que pervive de generación en generación.
Ingredientes de las rosquillas de anís tradicionales
- 250 gramos de harina de trigo
- 100 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 huevo
- 100 mililitros de leche
- 1 cucharada de anís en grano
- Aceite de girasol para freír
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Cómo hacer rosquillas de anís esponjosas y exquisitas
- En un bowl mezclá la harina con el azúcar, agregá la levadura en polvo y la sal. Añadí el huevo, la leche y el anís en grano. Luego mezclá bien hasta obtener una masa homogénea.
- Dejá esta preparación en reposo durante 30 minutos.
- Mientras tanto, calentá el aceite de girasol que vas a usar para freír (podés usar otro tipo de aceite si lo preferís).
- Cuando pase el tiempo de reposo de la masa, dale la forma redonda a las rosquillas de anís (la clave está en agarrar un poco de masa con las manos y formar una pequeña bola, luego aplastarla con las palmas y, con el dedo pulgar, presionar en el medio para darle la forma de un disco o anillo).
- Cuando el aceite esté lo suficientemente caliente, colocá las rosquillas de anís hasta que estén doradas por ambos lados. Escurrí bien las rosquillas en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y poder decorarlas.
- Serví este postre dulce esponjoso cuando todavía estén calientes: espolvoreales azúcar glas, azúcar blanca o de mascabo por encima.
- Si lo deseás, podés derretir chocolate de cobertura para bañar las rosquillas de anís completamente o por la mitad.
Cómo conservar las rosquillas de anís caseras
Para conservar estas rosquillas esponjosas por dentro y crujientes por fuera, guardalas en un bowl cerrado herméticamente cuando todavía estén tibias.
Para asegurarte de que los bocados no absorban aire, poné un pedacito de pan de cualquier tipo junto a ellas para que éste se lleve la humedad y el aire.
¡Listo! Ya tenés las mejores rosquillas de anís caseras para sorprender a tus familiares y amigos en cualquier ocasión y provocar una bomba de sabor en los paladares de todos.






