A la hora de buscar un postre fresco, rendidor y que le guste a toda la familia, la receta de cheesecake de durazno suele encabezar la lista de preferencias. Se trata de una combinación perfecta entre una base crocante de galletitas de vainilla, el relleno aireado a base de queso crema y la dulzura del durazno.
Receta de cheesecake de durazno sin horno y llena de sabor
El postre fresco que se prepara sin horno, es una receta ideal para el fin de semana, se destaca por su base crocante y relleno de queso crema y durazno

La receta de cheesecake de durazno es perfecta para sorprender a la familia y amigos con un postre fresco y lleno de sabor.
Esta receta es ideal para prepararla el fin de semana y servirla como postre exquisito luego de los almuerzos del sábado o domingo o reuniones con amigos.
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A diferencia de las recetas clásicas de pastelería que exigen una cocción larga y delicada a baño maría dentro del horno, esta fórmula simplificada prescinde por completo del calor. Con apenas unos minutos de batido y un buen tiempo de frío en la heladera, la preparación toma cuerpo y firmeza sin perder cremosidad.
Receta de cheesecake de durazno, ingredientes
Para armar un molde desmontable de entre 20 y 22 centímetros de diámetro, se precisan productos habituales de almacén:
- 200 g de galletitas dulces de vainilla (tipo Maná o Lincoln) y 80 g de manteca derretida.
- 400 g de queso crema firme (tipo Finlandia o Mendicrim), 200 cc de crema de leche, 100 g de azúcar impalpable, 1 cucharadita de esencia de vainilla y 7 g de gelatina sin sabor (un sobre chico) hidratada en 35 cc de agua tibia.
- 1 lata de duraznos en almíbar y, de forma opcional para sellar la fruta con brillo, medio sobre de gelatina de durazno.
Receta de cheesecake de durazno, paso a paso
- Procesar o pisar las galletitas hasta que queden hechas polvo. Mezclar con la manteca derretida hasta lograr un arenado húmedo. Volcar la preparación en la base de un molde desmontable, presionar con el dorso de una cuchara para que quede compacta y pareja, y llevar al freezer durante 15 minutos.
- En un bol amplio, batir el queso crema a temperatura ambiente con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta que no queden grumos. En un recipiente aparte, batir la crema de leche a medio punto (sin llegar a chantilly) y sumarla a la mezcla de queso con movimientos envolventes.
- Disolver la gelatina hidratada durante 10 segundos en el microondas o a baño maría para que quede líquida. Incorporar a la crema en forma de hilo continuo mientras se mezcla con energía para evitar que se formen grumos fríos.
- Una vez lista la mezcla, volcarla sobre la base de galletitas ya fría y alisar la superficie con una espátula. El molde debe ir a la heladera por un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo reposar de un día para el otro para que adquiera la consistencia adecuada para el desmolde.
- Antes de servir, cortar los duraznos en fetas delgadas y acomodarlos en forma de abanico concéntrico sobre la parte superior. Para darle una terminación profesional de confitería, se puede pincelar o verter una capa fina de gelatina de durazno apenas tibia por encima, llevándolo 30 minutos más a la heladera antes de cortar las porciones.
En pocas palabras
- Receta: Cheesecake de durazno sin horno, ideal para el fin de semana.
- Preparación: Base crocante de galletas, relleno de queso crema y duraznos.
- Ingredientes: Queso crema, crema de leche, azúcar, duraznos y galletas.