El guiso de mondongo, conocido como buseca, es una de las recetas típicas de los países rioplatenses de Argentina, Paraguay y Uruguay ideal para preparar el 25 de mayo. Se trata de una especie de sopa que se prepara con mondongo del estómago vacuno, zanahoria, cebolla, pimiento, tomate, porotos y algunas especies como romero y laurel.
Lo cierto es que la buseca es un guiso reconfortante y nutritivo para sobrevivir a los días fríos de otoño e invierno. Si bien es una receta originaria de Italia, se ha convertido es un plato típico de la gastronomía española. Aunque también se asocia a la gastronomía afro-rioplatense, ya que los ignredientes eran sustento de los esclavos de Uruguay.
Recetas: ingredientes para hacer Buseca o guiso de mondongo
- 1 kilo de mondongo
- 2 cebollas grandes
- 2 zanahorias
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 tomates
- 1 taza de porotos blancos
- Sal y pimienta
- Condimentos opcionales: 1 ramita de romero, 2 hojas de laurel, aceite de oliva
Entre sus ingredientes, también puedes sumar chorizos colorados, cueritos y patitas de chancho.
Cómo hacer la receta de Buseca, el guiso de mondongo paso a paso
- Primero, corta el mondongo en tiras y lávalo con agua fría. Colócalo en una olla grande, cubierto de agua fría y llévalo a ebullición. Desecha el agua.
- En la misma olla, agrega agua nueva para cubrir el mondongo y suma el laurel y el romero. Cocina a fuego medio durante 1 hora y media o hasta que el mondongo esté tierno.
- Mientras tanto, corta las cebollas, las zanahorias, los pimientos y los tomates en cubos pequeños. En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y saltea las verduras hasta que queden tiernas.
- Para terminar, agrega las verduras y los porotos a la olla con mondongo y cocina el guiso o buseca durante 30 minutos más. Salpimenta a gusto y sirve caliente.
El guiso de mondongo, conocido como buseca, es una de las recetas reconfortantes y nutritivas para acondicionar el cuerpo durante los días fríos. Si quieres, puedes acompañar esta comida con una rodaja de pan casero y vino tinto. ¡Es riquísimo!




