La manteca de ajo ahumado es una de las recetas caseras que se destacan por su sencillez y versatilidad, ya que aporta un sabor diferente a tus comidas y se prepara con pocos ingredientes. Puedes usarla pàra acompañar tostadas, panes, galletas saladas, carnes, pescados y vegetales asados.
Lo cierto es que preparar manteca de ajo ahumado es muy sencillo. Para esta receta, vas a necesitar una manteca blanda, ajo fresco para ahumar y pimienta. Si la manteca es sin sal, puedes agregar un poco a tu gusto. Ahora, si deseas agregar mucho más sabor, suma hierbas frescas como perejil o tomillo y jugo de limón.
Recetas: ingredientes para hacer manteca de ajo casera
- 125 gramos de manteca a temperatura ambiente
- 3 dientes de ajo
- 1 cucharada de perejil fresco (opcional)
- 1 cucharadita de jugo de limón (opcional)
- Sal y pimienta, a gusto
La receta de manteca de ajo casera rinde 10 porciones y sirve para acompañar panes o cdomo complemento de carnes y pescados.
Cómo hacer la receta de manteca de ajo ahumado, paso a paso
- Primero, deja la manteca a temperatura ambiente hasta que esté suave, ya que luego vamos a merclarla con el resto de los ingredientes.
- A continuación, en una sartén previamente calentada, coloca el ajo y tuéstalo de los dos lados. Una vez cocido, písalo hasta obtener una pasta suave.
- Luego, mezcla la manteca, el ajo procesado y, si quieres, el perejil fresco. Suma sal y pimienta a gusto. Puedes sumar jugo de limón y mezcla con un batidor.
- Si quieres que tu manteca de ajo ahumado tenga un sabor más intenso, puedes agregar más ajo o hierbas.
- Para finalizar, coloca la mezcla en un recipiente envuelto en papel film y refrigera durante 1 hora para que la manteca tome consistencia.
¡Listo! Ya tienes la exquista receta de manteca de ajo ahumado con pocos ingredientes y en simples pasos. Antes de servir con panes, carnes o pescados, retira de la heladera para que sea más fácil de untar.
¿Cómo conservar la manteca de ajo casera en la heladera?
La manteca de ajo casera se puede conservar en la heladera en un recipiente hermético, durante 2 semanas. Otra opción es congelarla en porciones pequeñas y usarla cuando la necesites, lo que prolonga su vida útil hasta 3 meses.






