Si uno quiere quedar como un anfitrión de lujo y que los invitados se vayan con una sonrisa de oreja a oreja, nada mejor que hacer la receta de bastones de mozzarella. Estas delicias quedan crujientes por fuera y suaves con el queso fundido por dentro.
Cómo hacer bastones de mozzarella caseros: la receta que rompe el molde en las picadas
Siempre es un buen momento para regalarle al paladar esta receta, de corteza crujiente y corazón irresistible

La receta de bastones de mozzarella es ideal para sumarla a una picada.
No caben dudas de que, si uno sirve estos bastones en una picada frente a la familia o amigos, la sorpresa será mayúscula, ya que no es común ver en picadas que se comen en casa, encontrarse con estas delicias.
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Preparar esta receta casera tiene un encanto especial, ya que garantiza un sabor mucho más fresco que los bastones que sirven normalmente en bares y restaurantes.
Para hacer que esta receta sea un éxito, seguir la técnica que explica el paso a paso, para no perder el queso durante la cocción, es fundamental para lograr un verdadero manjar.
Receta de bastones de mozzarella, ingredientes
- 500 g de queso mozzarella en barra (es clave que sea en bloque y no la que viene en agua)
- 2 huevos grandes
- 1 taza de harina de trigo (000 o 0000)
- 2 tazas de pan rallado
- Condimentos: 1 cucharadita de ajo en polvo, 1 cucharadita de orégano seco, sal y pimienta negra a gusto
- Aceite de girasol o maíz para freír (cantidad necesaria).
Receta de bastones de mozzarella, paso a paso
- El primer paso consiste en cortar el bloque de mozzarella en bastones del mismo tamaño (aproximadamente de 1,5 cm de grosor por 7 cm de largo). Es importante que sean uniformes para que se cocinen al mismo tiempo.
- Preparar las estaciones de empanado. Utilizá tres recipientes hondos. En el primero, colocá la harina. En el segundo, batí los huevos con una pizca de sal y pimienta. En el tercero, mezclá el pan rallado, el ajo en polvo y el orégano.
- El primer rebozado. Pasá cada bastón de mozzarella primero por la harina (sacudiendo el exceso), luego por el huevo batido y finalmente por la mezcla de pan rallado, presionando suavemente para que se adhiera bien.
- El secreto del éxito (doble rebozado). Para evitar que el queso se escape al freír, es fundamental volver a pasar cada bastón ya apanado por el huevo y una vez más por el pan rallado. Esta doble capa creará un escudo protector perfecto.
- Poné todos los bastones en una bandeja o plato y llevalos al freezer por al menos 2 horas. No te saltes este paso; el queso debe estar completamente congelado para que le dé tiempo a la costra a dorarse antes de que el interior se vuelva líquido.
- Calentá abundante aceite en una sartén profunda o cacerola a fuego medio-alto. Freí los bastones congelados por tandas para no bajar la temperatura del aceite. Cocinalos durante 1 o 2 minutos hasta que estén dorados.
- Retiralos con una espumadera y colocalos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
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