Entre las recetas más sencillas para acompañar el mate, está el budín de limón. ¡Una fruta tan noble! Esta preparación casera es capaz de salvarte en los momentos de apuro, sin resignar sabor, textura ni el aroma cítrico.
El budín de limón es una receta que se remonta a las raíces más profundas de la cocina europea y que comenzó a popularizarse en la Edad Media. El limón, por su frescura y capacidad de balancear el sabor, fue uno de los primeros cítricos usados para postres en los tiempos del Imperio Romano.
Lo cierto es que el budín de limón lo preparan las abuelas argentinas y se ha convertido en un clásico en nuestro país. El truco para que la receta quede húmeda y esponjosa reside en un ingrediente: el aceite. Este reemplaza a la manteca y le aporta mayor humedad a los bizcochos caseros, es más económico y más liviano.
Recetas: ingredientes para hacer Budín de limón
- 3 huevos
- 2 tazas de harina leudante
- 1 taza de azúcar
- 1 taza de aceite neutro
- Ralladura y jugo de 1 limón
- 1 cucharadita de polvo de hornear
Cómo preparar la receta del Budín de limón, paso a paso
- Primero, en un bowl grande, coloca los huevos con el azúcar y bate con varillas hasta obtener una textura espesa. Agrega el aceite y sigue batiendo. También, suma la ralladura y el jugo de limón. Combina bien.
- A continuación, tamiza una taza de harina con el polvo de hornear e incorpora a la mezcla anterior con movimientos envolventes, con la ayuda de una espátula. Añade la segunda taza de harina y vuelve a realizar movimientos envolventes.
- Por último, vuelca la mezcla en una budinera enmantecada y enharinada y lleva el budín de limón a la parte media del horno precalentado. Cocina por 30 minutos.
Así es la receta del glaseado de limón para budines y tortas
Ingredientes:
- 250 gramos de azúcar impalpable
- Leche, c/n
- 1 cucuharada de jugo y ralladura de limón
Procedimiento:
- Primero, en un recipiente pequeño, mezcla azúcar impalpable con un poco de leche hasta lograr una consistencia espesa.
- Luego, suma una cucharada de jugo de limón hasta lograr una textura consistente pero fluida.
- Cuando el budín o tu torta salga del horno, cubre con el glaseado de limón y espolvorea ralladura por encima.





