Julieta Tello (39), Federico Stumberger (39) y sus hijos Favstin (10) e Irena (8) emprendieron una aventura por Sudamérica y llevan siete meses en viaje. La idea comenzó en septiembre del 2022, buscaron un micro, lo reformaron y tranformaron en motorhome. Su nombre es Luna porque era blanco, grande y como sus conocidos les decían que estaban locos, se definieron como "lunáticos".
Una familia armó un motorhome y viaja desde hace 7 meses por Sudamérica: "Los sueños se cumplen con miedo"
Julieta Tello, Federico Stumberger y sus dos hijos vendieron sus pertenencias, compraron un micro y lo transformaron en motorhome. Ahora están en un camping en Arraial Do Cabo y todavía no ven un fin al viaje
Julieta es diseñadora gráfica, hasta el año pasado llevaba redes sociales de diferentes empresas y era community manager de una empresa chilena. Federico es profesor de educación física, tiene un consultorio de aptos médicos a deportistas que sigue funcionando a cargo de su cuñado y da cursos online de preparación física.
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La compra del micro y la transformación a motorhome
Julieta explicó a Diario UNO que luego de la pandemia, vivían abajo de la casa de una tía de Fede y se tenían que mudar. En ese momento pensaron por qué no elegir a qué lugar ir y empezaron a soñar. La primera idea fue vivir en la playa, ella quería Costa Rica y él viajar en motorhome.
Al comienzo la diseñadora no estaba convencida, tenía miedos por los chicos y el peligro. En febrero de 2022 su pareja alquiló un motorhome, viajaron por Mendoza algunos días, se entusiasmó con la idea y ahorraban cada centavo.
"Empezamos a ver micros, había poco en Mendoza y encontramos uno en San Juan. Fede viajó con un amigo, era un señor muy de campo, valía el equivalente a U$S7.000, pero quería pesos. Fue con una mochila llena de billetes, cuando llegó Jorge y su esposa lo invitaron a comer. Un divino, se trajo el colectivo de vuelta porque para manejar hay que tener carnet profesional, fue hermoso todo lo que hizo por nosotros", afirmó Julieta.
El micro era tan grande que no sabían en dónde dejarlo. Lo dejaron en la puerta de la casa de la madre de Federico, hasta que les prestaron un lugar en la cervecería 23 Ríos, en donde desarmaron lo que había del colectivo y lo adaptaron a las necesidades de una casa.
Los niños: la emoción, los vínculos y el estudio
Los niños al comienzo estaban emocionados, predispuestos y contentos con la idea de viajar y vivir una vida diferente a la de sus compañeros. Incluso ayudaron en el armado del motorhome, de buscar el lugar en donde iban a estar sus camas y sus juguetes. Cuando la partida estuvo más cerca, empezaron con miedo de extrañar a sus amigos, abuelos, la escuela, el club.
Julieta explicó que los primeros meses Favstin e Irena hacían videollamadas con sus abuelos pero cuando cortaban se quedaban más tristes, lloraban porque extrañaban el contacto y por eso dejaron de hacerlas.
En junio los padres de Julieta los visitaron en Brasil. "Fue increíble porque los chicos estaban extrañando muchísimo a sus cuatro abuelos, estuvieron un mes, hicimos un montón de cosas juntos y nos recargamos de energía y de amor", agregó.
Los niños están inscriptos en el Sistema de Educación a Distancia del Ejército Argentino (Seadea), que tiene los mismos contenidos que dan en las escuelas del país para que no pierdan conocimientos y puedan adaptarse sin inconvenientes cuando vuelvan al colegio de forma presencial.
El sistema es online pero sin clases virtuales, sino que le envían el contenido por mail, se imprime, se resuelve y al finalizar el semestre se envía por correo postal. Es la manera que tiene el Estado argentino de comprobar que esos estudiantes están fuera del país. El horario de los niños para estudiar es de 8.30 a 11.30. Saben leer, van resolviendo los ejercicios y le consultan a sus padres cualquier duda.
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El viaje: los mejores y peores momentos
El primer viaje fue frustrado, lo empezaron en septiembre de 2023, pero descubrieron que la parte mecánica no estaba apta. Se les quedó el motorhome en medio de la ruta en Potrerillos, por lo que tuvieron que volver y dejarlo a punto para finalmente salir en enero de este año. Primero fueron a San Luis, pasaron por Córdoba, Rosario, hasta llegar a Uruguay.
Julieta dijo que su idea era pasar por Uruguay sólo por el límite para llegar a Brasil, pero conocieron a gente que les fue recomendando playas y terminaron haciendo toda la costa. Agregó que lo más lindo que les pasó fue encontrarse con familias que hacen lo mismo, argentinos que tienen sus colectivos con sus niños.
"Ha sido increíble, vamos viajando como en manada, en comunidad y es hermoso, compartimos un montón, los chicos juegan con los otros niños. Incluso tienen el mismo sistema de educación, a veces nos ponemos a hacer las tareas todos juntos. Pensamos que íbamos a ir muy solos y hemos ido siempre acompañados", contó Julieta.
La diseñadora explicó que utilizan una app que se llama Overlander, que es para viajeros y marca puntos para estacionar. Hace un mes que están en un camping en Arraial do Cabo porque pararon debido a un accidente que tuvieron en San Pablo. "Decidimos parar un tiempo para sanar. No pasó nada grave, pero fue traumático, nos quedamos un poco asustados", añadió.
Llevan recorridos 5.000 km, el próximo destino es el sur de Río Janeiro y Porto Seguro. Luego quieren hacer el Amazonas, llegar a Belén y ver la posibilidad de cruzar a Colombia en barco. "Salimos con la idea de que fuera un año, pero ahora llevamos siete meses y nos parece que no hay ninguna posibilidad de que dure sólo un año, así que no hay planes específicos", dijo Julieta.
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La Copa América en Brasil y un mensaje para los soñadores
Vivir la Copa América en Brasil "fue increíble" porque están con una comunidad de argentinos, se juntaron a ver los partidos y organizaron cenas. "Lo vivimos de una manera re linda. La gente se acuesta muy temprano y el día de la final estábamos todos gritando los goles y los brasileños estaban o dormidos o haciéndose los dormidos, porque no estaban muy contentos con nuestra fiesta", dijo Julieta.
El mensaje para todos los soñadores es "no esperes a que te deje de dar miedo porque eso no va a suceder, los sueños se cumplen con miedo. El miedo no es un determinante para no avanzar. Nosotros decimos que todos los sueños son importantes, el nuestro es viajar, pero hay miles de sueños y que todos se cumplen si uno se lo propone, hay que trabajarlos e ir detrás de ellos", cerró.









