Consumo ilegal

Una funcionaria encendió la alerta por la venta en Mendoza de aceite de cannabis clandestino

Según explicó la directora de Farmacología, Cecilia Orueta, el aceite de cannabis clandestino no posee descripción sobre su composición y no tiene un control de calidad en su elaboración

El consumo del fármaco denominado aceite de cannabis, y que se elabora en base a la planta de marihuana -aunque sin el componente psicactivo denominado TCH- se ha multiplicado en Argentina luego de que salió la ley y Mendoza no es una excepción al respecto.

Sin embargo, al ministerio de Salud le preocupa la proliferación de aceite de cannabis producido en forma casera y sin la aprobación de ningún ente regualdor de medicamentos.

La directora de Farmacología de la provincia, Cecilia Orueta, explicó que, a nivel nacional, existen dos laboratorios que producen aceite de cannabis aprobados por la Anmat: el Kanbis, del laboratorio Elea, y el convupidiol, del laboratorio Alef

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Fuera de estos, ningún aceite que se utilice tiene la aprobación de Anmat y huelga decirlo: hay cientos de ellos vendiéndose en forma clandestina.

El punto es que, según explicó la funcionaria, consumir cualquier aceite de cannabistiene sus riesgos, por diversos motivos. En esta nota, la especialista los describe.

Por qué no es recomendable comprar aceite de cannabis casero

La directora de Farmacología dio algunas pautas para indicar por qué no es recomendable comprar cualquier aceite de cannabis. Hay que tener en cuenta que el aceite de cannabis es un medicamento, no es un producto que se pueda comprar en una herboristería.

Según la explicación de la funcionaria, la fabricación aprobado por la autoridad sanitaria, se realiza en laboratorios habilitados, y lo más importante es que se elaboran bajo buenas prácticas.

Esto es importante, porque hay muchos aceites dando vueltas que no están aprobados y consumirlos implica riesgos Esto es importante, porque hay muchos aceites dando vueltas que no están aprobados y consumirlos implica riesgos

Uno de estos riesgos es que al no contar con la información cualitativa ni cuantitativa acerca de la composición, es imposible de dar indicaciones de administración. En otras palabras, no se puede calcular su dosificación.

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Esta es la diferencia entre medicarse con cualquier aceite o consumir uno aprobado por el ente regulador de medicamentos.

Cómo se fabrica el aceite de cannabis legal

Lo que los laboratorios habilitados por Anmat hacen es comprar el CBD puro, que es el compuesto del Cannabis que no altera el sistema nervioso central, si ocurre con el TCH.

Tienen controles de calidad en cada una de las etapas del proceso, tanto de la materia prima como del producto elaborado.

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La diferencia es que está respaldado por una normativa que los aceites ilegales no tienen, sobre todo en cuanto a la descripción cualitativa y cuantitativa del fármaco.

Además, los aceites legales están bajo farmacovigilancia, es decir, se controlan sus efectos, tanto los adversos como los positivos.

Esto es informado a Anmat por la Unidad de Vigilancia Tutelada (UVT)

Lo que esto permite es evaluar la efectividad del medicamento durante la etapa de utilización, lo que no solo es útil para quien lo consume, sino para todos los eventuales pacientes que vayan a ser medicados con este remedio.

si alguien tiene una planta de cannabis en su casa y fabrica el aceite, dificilmente le haga controles de calidad ni análisis para ver qué tipo de canabinoide tiene y en qué cantidad si alguien tiene una planta de cannabis en su casa y fabrica el aceite, dificilmente le haga controles de calidad ni análisis para ver qué tipo de canabinoide tiene y en qué cantidad

Orueta destacó que esto genera un riesgo para la salud de quien lo consume y que hay que advertirle a la gente que no compre aceites de cannabis ilegales.

hoy el Reprocan autoriza a algunas personas a tener plantas de cannabis, pero aún está en una zona muy gris.

Como fue la experiencia en Mendoza

Orueta explicó que, a grandes rasgos, los resultados que evaluó la UVT de pacientes tratados con aceite de cannabis en Mendoza, fueron positivos.

Aunque luego de que se sancionó la ley eran más, en Mendoza hay 30 personas bajo el programa estatal de uso de aceite de cannabis.

Esto porque luego de aprobarse la ley provincial 8962 se dispuso que el Ministerio de Salud fuera la unidad de aplicación del suministro del aceite de cannabis. Por esto, se aprobó una resolución indicando que, con este fin, se ponía en funcionamiento la UVT y se aprobaba el protocolo de directrices clínicas.

La funcionaria destacó que este fue un momento de mucha presión social, porque no se comercializaba todavía ningún producto hecho a base de cannabis en Argentina

Cuál era la función de la Unidad de Vigilancia Tutelada

La UVT determinó quienes eran los pacientes que debían recibir el aceite de cannabis, basados en la evidencia de su utilización.

En un primer momento fue para epilepsia refractaria, que es el tipo de epilepsia que no se responde a los tratamientos tradicionales, específicamente para tres de ellas: los síndromes de dravet, de lennox gastaut y de west. que son encefalopatías graves. Luego y al no haber quedado especificado que particularmente era para estas enfermedades, se fueron agregando otras.

Sin embargo, la funcionaria explicó que el aceite de cannabis fue en principio, planteado como un tratamiento coadyuvante, es decir que ayuda pero no es el principal.

La evaluación que se realizaba para seleccionar a los pacientes que eran candidatos a tomar el aceite de cannabis tenía que ver con descartar otro tipo de abordajes, como la dieta cetogénica y la cirugía. el aceite de cannabis era la última opción. Esto se ha ido modificando con el tiempo.

Una forma de detener el deterioro cognitivo

En opinión de Orueta, el mayor beneficio que puede esperarse del aceite de cannabis es que disminuya las crisis convulsivas. Este beneficio es experimentado por algunos pacientes y por otros no, pero por el momento, no hay una investigación científica al respecto que arroje datos certeros al respecto.

Tal y como se dijo anteriormente, la psicopedagoga de la UVT, si bien los pacientes tratados con cannabis no se recuperan, en la mayoría de los casos se demuestra que no ha habido más deterioro. Es decir que el balance es positivo.

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En general, podemos decir que el resultado es bueno, hemos dado respuesta a muchos pacientes que tenían necesidad. Desde ese punto de vista, estamos satisfechos de todo lo que se ha hecho y de cómo lo hemos gestionado En general, podemos decir que el resultado es bueno, hemos dado respuesta a muchos pacientes que tenían necesidad. Desde ese punto de vista, estamos satisfechos de todo lo que se ha hecho y de cómo lo hemos gestionado