Premios UNO Escenario Sábado, 1 de septiembre de 2018

Priscila Resca, la bailarina del jurado

La coreógrafa, que será una de los evaluadores de los Premios UNO Escenario, hace un repaso por su carrera, por su actualidad y da detalles del taller que dará en el teatro Independencia.

"La danza siempre está en nuestro día a día. Desde que nos levantamos estamos moviéndonos ya sea con una acción cotidiana como lavarse los dientes, tomar un baño, o cocinar, eso ya es danza. La gente no lo ve de manera consciente pero la danza esta en todos lados, todo el tiempo", dijo apasionadamente Priscila Resca, la bailarina y coreógrafa que se luce en el Ballet Contemporáneo de Ciudad y que este año volverá a integrar el jurado de los Premios UNO Escenario 2018.

La joven oriunda de San Martín que empezó a bailar con solo seis años de edad tiene una carrera admirable. Comenzó estudiando danza clásica con Pamela González en su ciudad natal; tomó clases en los talleres del Ballet de la Universidad Nacional de Cuyo; asistió al taller de la Taller de Danza Contemporánea del Teatro San Martín y realizó un intercambio durante un año en un estudio de danzas de West Virginia, Estados Unidos. También integró la compañía El Árbol Danza Teatro, que dirige Vilma Rúpolo, ganó una beca para integrar el Ballet Contemporáneo de Caracas y hasta bailó con Maximiliano Guerra en el Ballet del Mercosur. Como si fuera poco, también se animó a la dirección y a su rol como coreógrafa con la puesta El lago de los cisnes trata de nosotras, una reversión del ballet desde la danza contemporánea que abordaba la trata de mujeres, a través de la música y personajes originales como también en Libre, la obra de Gonzalo Palacios en la que trató la problemática de la violencia de género.

"A lo largo de mi carrera he tratado de buscar un estilo propio que tiene que ver con mi paso por el Taller de Danza Contemporánea del Teatro San Martín y también con la estrella que dejó en mí Vilma Rúpolo, quien me formó más como intérprete y sacó a relucir mi actriz interior. He tenido la posibilidad de transitar por varias técnicas, lo que me ha dado más seguridad a la hora de elegir cómo moverme. Siempre pretendo bailar haciéndome cargo de lo que hago arriba del escenario, no subiendo por subir sino buscando que siempre tenga un contenido mi movimiento, que cuente algo, porque la danza es eso, la danza es un medio de expresión. Yo he tomado a la danza como un estilo de vida, vivo de eso, siempre soñé poder sostenerme desde la danza, es lo que me mueve, lo que me hace sentir viva, lo que me hace ser yo. La danza es básicamente todo en mi vida", contó emocionada Resca.

La docencia también formó parte de su vida. Durante años dio clases en la Escuela de Comedia Musical de Valeria Lynch bajo la dirección de Nicolás Hemsy, pero el año pasado, tras casi una década, decidió dedicarse de pleno a la danza contemporánea, su gran pasión. Desde el 2017 la bailarina se incorporó al Ballet Contemporáneo de la Ciudad de Mendoza, con el que recientemente representó a la provincia en el Festival Danzar Santa Fe 2018.

"Fuimos invitados a participar del festival en el que no solo tuvimos la oportunidad de tomar clases y de bailar sino también de compartir con grupos de todo el país y de países de afuera como Brasil, México y Uruguay. Nos presentamos con la obra En Tiempos de Fado, la icónica puesta dirigida por las hermanas Fusari, que tras su gran estreno en 2006 volvió a lo escenarios y fue realmente un éxito. Diría que ha sido de las mejores funciones que hemos tenido hasta ahora, marcamos la diferencia, nos diferenciamos del resto de las compañías sobre todo porque éramos un grupo integrado por bailarines profesionales, por artistas que desde hace años nos dedicamos a esto. Eso se notó sobre todo por la energía y la pasión que le pusimos, y más al estar frente a colegas", comentó.

Tras su paso por Santa Fe, la bailarina volverá a su rol de docente, esta vez a través de un taller de danza contemporánea que dará con la también bailarina Florencia Serruya, mañana a las 17 en el teatro Independencia. El mismo constará de tres horas dedicadas al baile al que podrán asistir tanto bailarines profesionales como amateurs y público en general. Los interesados deberán inscribirse a través de las redes sociales y la entrada tiene un valor de $250.

"Es parte de un proyecto que comenzamos en julio y que queremos continuar realizando una clase por mes. Lo que buscamos es lograr que la danza sea para todos, queremos salirnos de ese lugar elitista que suele tener y hacerla más popular y accesible de forma que le gente que no se anime tenga la oportunidad de venir a bailar y sobre todo disfrutar, explica la bailarina.

"La danza contemporánea es una manera más natural de mover el cuerpo, de expresarse, de sacar lo que uno tiene adentro, para mostrar más lo que pasa en el interior, más adentro y sin la necesidad de que alguien imponga una forma determinada de hacerlo, como ocurre en el clásico, que es más estructurado. Si bien tiene su técnica y sus exigencias, en el contemporáneo se puede romper con las reglas, es una forma más fluida y natural en la que hay más de la personalidad. Es decir se ve más cómo siente la persona que baila y no tanto el bailarín. Desde esa perspectiva la danza contemporánea es más humana, a través de ella se puede llegar al espectador desde otro lugar", continuó.

Es su trabajo y dedicación a esta disciplina lo que la llevó a ser invitada por segunda vez a formar parte del jurado de los Premios Escenario 2018.

Al respecto, la coreógrafa confesó que si bien no se considera difícil o estricta al momento de evaluar sí es muy exigente sobre todo en lo que a danza y movimiento se refiere.

"Me gusta que las cosas estén bien hechas, que hayan sido trabajadas, pensadas, que no se le falte el respeto ni al escenario ni al público. Es muy difícil amalgamar todos los aspectos y que encajen a la perfección por eso es importante analizar cada parte y ver que cada una esté donde corresponde. En el caso de los bailarines,más allá de la técnica es importante que también me transmita algo, que me produzca sensaciones. Como dije antes, no que haga por hacer sino que tenga un contenido, que cuente algo", concluyó.