La curva del impacto negativo de la pandemia en las empresas del Valle de Uco no deja de crecer y se muestra en el cierre de empresas. En un relevamiento que hizo la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo (CIAT) de la región se mostró que creció notoriamente la cantidad de firmas que ya evalúan seriamente cerrar sus puertas de manera definitiva.
Ya son 30 las empresas que planean cerrar en el Valle de Uco
Del 20,51% que eran en julio pasaron al 29,23% a fines de agosto, lo que supone que de las 101 encuestadas son 30 las firmas que bajarían las persianas.
"Lo que preocupa es también que en julio los que pensaban en cerrar eran negocios familiares, quizás más chicos que trabajaban en la periferia, ahora los que admiten que planean cerrar son negocios consolidados, que tienen varias sucursales o puestos de venta y que con su cierre dejarían una importante cantidad de empleados sin trabajo", analizó Diego Stortini, presidente de la Ciat.
La perspectiva que avizoran esos comerciantes no parece alentadora y es por eso que el 84,62% asumió que no tiene necesidad de contratar o reincorporar personal suspendido.
A juzgar por lo que revelaron en la encuesta, esas 30 empresas que planean cerrar están en el grupo de firmas que en agosto aún no logran cubrir los costos. El sondeo mostró que el 36,93% de las encuestadas no consiguió una facturación que le permita hacer frente a los gastos que tiene.
Más del 50% de las firmas asumió que no pudo cubrir todos los cheques que emitió para pagar a sus proveedores y entre las consultadas surge que entre los mayores problemas que enfrentaron sus comercios en cuarentena está al aumento de precios, la falta de financiamiento y la falta de disponibilidad de mercaderías.
"La desazón se muestra en esa imposibilidad de saber cuando podría reactivarse de verdad la economía y también por la falta de decisiones económicas necesarias en la cuarentena. Hay quienes tenían la meta teórica de que esto terminaba en octubre o noviembre y decía, si esto se termina en ese momento, bueno vendo una camioneta y aguanto, pero ya estamos en octubre y no hay perspectiva de cuando termina la cuarentena, entonces a ese comerciante no le queda otra opción que achicarse o cerrar su negocio", describió Stortini.







