El domingo que viene estaremos eligiendo quién gobernará la Provincia por cuatro años. Pero no sólo éso, también decidiremos quiénes serán intendentes -los gobernadores del territorio menor-, y otras cuestiones que atañen al orden nacional.
Las elecciones departamentales no dejan de ser importantes para los electores. Los jefes de las comunas no tienen las mismas facultades que los mandatarios provinciales pero son los que están más cerca del vecino. Esto es por proximidad y porque inciden en la calidad de vida de los habitantes, para bien y para mal, con sus servicios y decisiones.
No hay dudas de que en general la boleta tracciona de arriba hacia abajo, y quien la encabeza influye más a la hora del voto. Sin embargo, los resultados no son homogéneos en todos los departamentos puesto que, entre otros factores, mucho tiene que ver el candidato a intendente.
No se podría decir lo mismo de los concejales ni legisladores. Aunque, obviamente, cada postulante sale a activar sus influencias, punteros y militantes. Pero no mueven la aguja de la elección.
El grado de desinterés general de la ciudadanía es proporcional a la intrascendencia que tienen los cuerpos legislativos, donde no se están promoviendo los grandes debates ni proyectos para la Provincia. Mal que nos pese. Aunque hay buenos representantes, son los menos.
En la elección priman los cargos ejecutivos en el imaginario popular y, en cuanto a la Legislatura y concejos deliberantes, lo que importa es saber cuál es la cantidad de representantes que tendrán el gobierno y los intendentes para lograr aprobar las normas funcionales a sus planes de gestión.
Al momento de emitir el voto estamos eligiendo ejecutivos, lo demás viene añadido.
Se juega mucho más
Cuando votamos, además de seleccionar a quienes ocuparán los cargos, estamos dando señales diversas: evaluamos, aprobamos, castigamos, optamos, proyectamos.
Pero en la elección de Mendoza hay un plus para la realidad política nacional. A menos de un mes de las presidenciales, y al tratarse del quinto distrito en caudal electoral, todas las miradas estarán puestas en el resultado de estos comicios desdoblados del resto del cronograma. Lo que digan las urnas tendrá impacto en el oficialismo y en la oposición a la hora de asimilar la victoria o la derrota.
Por si fuera poco, Alberto Fernández también estará jugando este partido teniendo en cuenta su estrategia de estar omnipresente en esta campaña. Eso le dará un matiz intenso a los títulos de esta contienda.
El resultado también marcará en buena medida el futuro político de Alfredo Cornejo, toda vez que el oficialismo local habla de la continuidad de su gobierno, y marcará una grilla de partida hacia su propia elección del 27 de octubre como cabeza de diputados nacionales.
Además, la suerte del radicalismo en el plano nacional y hasta su presencia dentro de la coalición quedarán marcadas por lo que pase el domingo.Por todos estos ingredientes, estas elecciones despiertan mayor interés no sólo para Mendoza, sino también para el tablero nacional.



