El ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, confirmó la excarcelación de otras 23 personas relacionadas con la actividad política, en el marco de un proceso que el Gobierno define como una determinación soberana del Estado venezolano, mientras crece la expectativa por la situación de los detenidos argentinos en aquel país.
Según explicó el funcionario, esta política comenzó a implementarse en Venezuela en diciembre "a partir de una orden impartida por el presidente Nicolás Maduro", detenido en Estados Unidos desde el 3 de enero. Con estas nuevas liberaciones, el total de personas excarceladas es de 831, según comunicó el gobierno del país caribeño.
De acuerdo con un reporte de la agencia Xinhua, Diosdado Cabello detalló que cada situación fue analizada de forma individual por los organismos competentes.
Además, durante su programa televisivo semanal, remarcó que las medidas no fueron producto de presiones internacionales ni de gestiones de organizaciones no gubernamentales. “Han sido decisiones tomadas por el Estado”, insistió.
El también secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) indicó que las excarcelaciones forman parte de una estrategia más amplia orientada a promover la convivencia democrática y la paz. Esa iniciativa, precisó, fue presentada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como un camino para preservar la estabilidad del país.
En ese marco, Cabello señaló que el mensaje del Gobierno a las 831 personas liberadas es que regresen a sus hogares y apuesten por la convivencia pacífica. “No es la violencia el camino”, afirmó, al tiempo que subrayó que la defensa de la paz y la tranquilidad constituye una de las prioridades del actual escenario político venezolano.
Los argentinos detenidos en Venezuela, a la expectativa
En este marco de liberaciones en el país caribeño, los argentinos Nahuel Gallo y Germán Giuliani continúan a la expectativa mientras sus familias elevaron en las últimas horas un pedido a la ONU para que intervenga de inmediato.
En ese marco, María Alexandra Gómez y Virginia Rivero, esposas del gendarme Gallo y el abogado Giuliani, respectivamente, denunciaron "condiciones inhumanas" en las cárceles de máxima seguridad donde de encuentran argentinos detenidos hace más de 400 días.
En el pedido escrito que elevaron ante la ONU, las familias de los argentinos advirtieron la falta de un debido proceso para la detención y que la privación de la libertad responde a "una grave violación del derecho internacional".
Fuente: Noticias Argentinas y EFE





