La renuncia del presidente de Bolivia Evo Morales fue celebrada por la oposición como "el fin de la tiranía".
El líder opositor boliviano Carlos Mesa publicó en Twitter: "A Bolivia, a su pueblo, a los jóvenes, a las mujeres, al heroísmo de la resistencia pacífica. Nunca olvidaré este día único. El fin de la tiranía. Agradecido como boliviano por esta lección histórica. Viva Bolivia!!!!!".
¿Qué es la tiranía?
Es una forma de gobierno ejercida por una sola persona, llamada tirano, en la que el gobernante tiene un poder total o absoluto que ejerce mediante la fuerza y la violencia, no limitado por leyes, especialmente cuando lo obtiene por medios ilícitos, y abusa de él.
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La palabra tiranía proviene de la antigua Grecia (tyrannos). Allí se usaba para designar a un rey que gobernaba mediante la violencia y que accedía al trono sin tener derechos reales a hacerlo, ejerciendo así una autoridad ilegítima. El tirano ejercía un poder que no era suyo, sino que se lo había apropiado por la fuerza.
En la actualidad el término tirano se utiliza como sinónimo de déspota, sátrapa y dictador. Está asociado con la injusticia, la rapacidad, la crueldad, la arbitrariedad y la ilegitimidad.
Cuáles son las características de la tiranía
La ilegitimidad
Un tirano asciende al poder de facto, es decir, mediante la fuerza y la violencia: a través de un golpe de Estado, de una intervención de fuerzas extranjeras o mediante una insurrección popular.
El autoritarismo
Sea cual sea el origen del mismo, el poder que el tirano esgrime se sustenta en la fuerza y la opresión violenta, y no en el acatamiento de las leyes. Un tirano gobierna de manera despótica, caprichosa, imponiendo su propia voluntad como ley a los demás, mediante la amenaza de ejercer la fuerza (militar).
Los tiranos, una vez instalados en el poder, se niegan a devolverlo al pueblo que gobiernan, o a ser relevados del trono a través de vías institucionales, pacíficas y consensuadas. Más bien hacen de todo por permanecer a cargo: violentan las leyes, eliminan o prohíben toda forma de oposición, recurren al engaño o a la coacción, etc.
En 2016, en Bolivia se realizó un referéndum con el objetivo de aprobar o rechazo el proyecto de modificación constitucional para permitir al presidente del Estado Boliviano postularse a ser reelectos a una elección.
El "No" ganó con un total de 51% de los votos, mientras el "Sí" obtuvo el 49% de votos restantes.
A pesar de la derrota, se presentaron recursos por los cuales se declararon 5 artículos de la ley electoral boliviana como inconstitucionales, permitiendo así una reelección indefinida.
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La injusticia
Dado que el tirano controla una sociedad haciendo caso omiso a las leyes que, justamente, le prohibirían hacerse con el poder a la fuerza y manejarlo como le venga en gana, se trata de una forma de gobierno ilegítima e ilegal, en la que el bien común suele subyugarse a la voluntad del tirano. Así, la injusticia, la arbitrariedad y la crueldad acompañan al tirano y a sus secuaces, quienes ejercen el miedo y el dolor como mecanismos de control político y social.
La represión
La represión de cualquier forma de oposición política o de cualquier intento de protesta o reclamo es típica de las tiranías. En las dictaduras modernas, por ejemplo, la persecución política, desaparición forzada, la prohibición de libertades fundamentales como de expresión, de libre asociación y de protesta son un elemento común y constante.
Abusos de poder
Dado que el tirano y sus aliados detentan el poder absoluto, sin tolerar cuestionamientos de otras personas, instituciones o comunidades, el abuso de poder es una realidad común de las tiranías. Esto se traduce en impunidad para los crímenes cometidos por los gobernantes, apropiaciones ilegales de bienes materiales, enriquecimiento ilícito y otras formas de corrupción.
Fuente: Julia Máxima Uriarte para Caracteristicas.co.



