¿Pueden marcar alguna tendencia provincial los resultados de las primeras PASO realizadas este domingo 28 de abril en cuatro de los municipios peronistas?
Respuesta cortita y al pie: difícil. Y la razón parece simple. Se trata de municipios que ya están en la oposición desde el comienzo de la gestión de Alfredo Cornejo en la gobernación.
No es que hayan dado un primer zarpazo en las PASO lo que les servirá de trampolín en la general para lanzarse a arrebatarle comunas que responden a Alfredo Cornejo o al PRO desde 2015.
El Emir y el Martín
Potente y atendible fue, por ejemplo, el triunfo peronista de San Rafael: hubo 150.000 habilitados en el padrón, una asistencia del 75% de votantes, y el intendente Emir Félix se alzó con poco más de la mitad de los sufragios emitidos.
También llamó la atención la contundencia con que el intendente de Tunuyán Martín Aveiro se ganó la nominación para un tercer período con una cifra que superaría el 65%.
Pero si alguien quiere traspolar esos dos triunfos a la escena provincial se encontrará con varios obstáculos.
1) El peronismo sanrafaelino, manejado desde hace años por los hermanos Omar y Emir Félix, quienes se han alternado en el manejo de la intendencia como si fuera una empresa familiar, no ha logrado nunca tener predicamento en la provincia. Es un peronismo efectivo pero localista.
2) El peronismo de Tunuyán, con Martín Aveiro, tiene también motivos para festejar. Ganó de manera contundente. Pero Aveiro es un desconocido más allá del Valle de Uco. ¿Cómo podría influir en el resto de la provincia? Además el padrón de votantes de Tunuyán es acotadísimo en el escenario de la provincia: ronda sólo las 30.000 personas.
El Jorge y el Roberto
Veamos ahora el caso de San Martín, con 93.000 empadronados de los cuales votaron entre 75% y 80%.
Si bien el intendente Jorge Giménez ganó su postulación a una quinta intendencia (sí, lector/a leyó bien) por lo que si gana completará 20 años manejando todos los hilos de la comuna, se dio el componente que lo tuvo cerca en cantidad de votos a un cornejista de Cambia Mendoza, el médico y actual concejal Raúl Rufeil.
Giménez tiene el mismo problema que los otros peronistas ya citados que ganaron ayer. Ha mostrado un innegable liderazgo en San Martín, pero no ha trascendido al territorio provincial.
Debe acreditársele la habilidad que ha exhibido para lograr partidas del gobierno nacional, sobre todo cuando su jefe político, el fallecido operador Chueco Mazzón, tenía despacho al lado de Néstor y Cristina.
La situación de Lavalle posee su bemoles. El intendente Roberto Righi, que busca su quinto mandato, fue imputado por peculado y fraude al Estado, el viernes pasado, en la causa en la que la Justicia investiga posibles chanchullos en los fondos que la Tupac Amaru manejó, vía Milagro Sala y la Casa Rosada, en la construcción de casas en ese departamento. A Righi lo acusan de haber apañado posibles enjuages de fondos.
El 53% de los votos logrados por Righi parece demostrar nuevamente, la siempre menguada influencia que los hechos de corrupción suelen tener entre muchos votantes.
Filtremos
Sea como fuere, lo ocurrido este domingo en el estreno de las PASO en comunas peronistas tiene, sí, un nada despreciable poder simbólico y un "guarda ahí" para Cornejo.
Los triunfos de los oficialismos peronistas en esos municipios son un fuerte respaldo a cuatro gestiones opositoras a los ocupantes del Barrio Cívico, entre las que sobresale, por su peso territorial, la de San Rafael.
En una provincia donde la gestión del gobernador radical Alfredo Cornejo mantiene una importante imagen positiva, performance que también se traslada, en mayor o menor medida, a las comunas más pobladas del Gran Mendoza, como Guaymallén, Godoy Cruz, Capital, Las Heras y Luján de Cuyo, todas en manos del oficialismo radical-macrista, lo de este domingo muestra por ahora piezas escasas de un puzzle al que le queda mucho para poder armarlo y entenderlo.




