"A Mendoza hay que empezar a peronizarla de vuelta, pero entre mendocinos", dice el histórico dirigente petrolero Antonio Cassia cuando Diario UNO le propone hablar de la política mendocina y de un peronismo mendocino agobiado por las derrotas electorales y en plena reconstrucción.
Según el histórico Antonio Cassia, "a Mendoza hay que empezar a peronizarla de vuelta"
Coco Cassia tiene 82 años y a mediados de la década del `80, cuando era legislador por Mendoza en representación del peronismo, tuvo un rol preponderante para que ese partido volviera a gobernar Mendoza tras la derrota de 1983, "cuando los radicales nos pegaron un bife", evoca.
Fue secretario general de la CGT Mendoza y en los ´90 amigo personalísimo de Carlos Menem.
Hoy, Cassia está radicado en Buenos Aires y ejerce la conducción de la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (SUPEH) y de la confederal de los trabajadores de la energía (CATHEDA).
Hacer política en River
También colabora activamente, desde hace más de una década, con la política institucional del Club Atlético River Plate, igual que Marcelo Cassia, uno de sus hijos y hermano del ex legislador provincial Daniel Cassia. Al momento de la entrevista, la indefinida continuidad de Marcelo Gallardo como DT le quitaba el sueño. Ya no.
- ¿Está vinculado con la política del club millonario?
- Hace años ya. Cuando ganó (Daniel) Passarella (la presidencia del club) apoyamos a Hugo Santilli, que había sido presidente del River multicampeón de los ´80. (José María) Aguilar vino a buscarme tres veces para que fuera su vicepresidente pero no. Siempre colaboro desde afuera. Ya con Rodolfo D`Onofrio hemos tenido mucha participación, tanto mi hijo Marcelo como yo, ayudando en la gestión hace más de 8 años. Ahora, mi hijo Marcelo está en la lista que ganó las elecciones el sábado 4. Son muy amigos con (Matías) Patanian, el vice electo.
La política sindical
- Y de la otra política, ¿qué opina? ¿Le gusta lo que está pasando en el país?
- No, no me gusta. A ver. En la industria petrolera hemos pasado el problema mundial del precio del petróleo e YPF sufrió las graves consecuencias económicas y financieras; con la pandemia desde SUPEH tuvimos un diálogo fluido con las autoridades, lo que permitió conservar los puestos de trabajo sin perder ni uno solo.
- ¿Cuál es la realidad de la industria?
- Acá hay un punto clave: se necesitan inversiones o la industria no se va a mover. El problema es que hemos cometido tantos errores, hemos perdido la credibilidad y afuera nadie nos cree; hemos cambiado y anulado contratos, muchas veces sobre la marcha. No hay estabilidad jurídica ni económica. Tampoco hay política de Estado en esto, entonces cada gobierno que cambia hace sus ideas. Y esta es una política que debe ser a largo plazo pero sin continuidad será imposible lograr buenos resultados"
Admite Antonio Cassia que con el Presidente Alberto Fernández, a quien conoce hace mucho tiempo, no tiene trato.
- Hemos tenida cada presidente de YPF que Dios mío. Pero la época de (Miguel) Galuccio como CEO fue buena; esta etapa de (Sergio) Affronti, también mendocino como yo, es perfecta. Son gente de YPF a la que conozco hace muchos años.
-¿Cómo está hoy el SUPEH?
- Estamos bien dentro de todas estas crisis pero mantenemos buen diálogo. Lo primordial es cuidar los puestos de trabajo pero a la vez luchando por un salario actualizado. Son tiempos donde la dirigencia debe tener cuidado y preservar los puestos de trabajo y no romper la gallina de los huevos de oro.
El sindicato local
-¿Cómo ve la política gremial de Mendoza desde Buenos Aires?
- Soy mendocino y nunca pierdo de vista a Mendoza porque es mi filial. Trabajamos muy bien con la gestión de Jorge Córdova y ahora con Gabriel Vallés también. Históricamente hemos sorteado inconvenientes severos, como cuando asumimos la responsabilidad de la obra social tras la privatización de YPF.
La política mendocina
Hablar del peronismo mendocino se impone, frente a las derrotas electorales a manos del radicalismo y sus aliados desde 2015 a la fecha. Cassia escucha la consigna y carraspea unos segundos.
- Mirá, no me hagás hablar -advierte Cassia-. Vos sabés que yo soy peronista y que tengo una tradición. En el ´83 los radicales nos pegaron un bife y yo tuve la suerte de ser diputado nacional con el Pilo (José) Bordón y fui reelecto y volví a Mendoza en el `85 para hacer campaña y recuperar la provincia para el peronismo, y con Bordón lo logramos en el ´87.
-¿Quedan en Mendoza rastros de aquel peronismo de los ´80?
- Hay. Si los buscás los vas a encontrar. Yo, en los `80, gané la interna con el discurso peronista y esencialmente recorriendo toda la provincia. La cuestión es, como decía Perón, darle espacio a la nueva generación sin tirar a los viejos por la ventana. El peronismo necesita nuevas caras, nuevo perfil y estar siempre actualizado frente a los hechos mundiales, como Perón y los dirigentes sindicales, que siempre debemos estar preparados para dialogar sin llegar a las medidas de fuerza, porque eso no es hacer gremialismo sano. Eso sí: con firmeza.
- ¿Y cómo se hace esta reconstrucción que muchos salen a decir que es indispensable?
- Atendeme: a Mendoza hay que empezar a peronizarla de vuelta entre mendocinos, sin dar injerencia a los de afuera a meterse en las cuestiones del peronismo nuestro.
- No es la primera vez que se escuchan quejas al respecto, en las campañas y tras las derrotas...
- Mendoza es tan especial como nuestra provincia, porque no nos gusta que nos manejen desde afuera. Hay intendentes que son buenos y mucha gente que es creíble. Debemos gestar un peronismo con decisiones provinciales.



