El único anuncio que se guardó el gobernador Alfredo Cornejo para su último discurso ante la Legislatura es el proyecto que enviará este jueves a la Casa de las Leyes y por el cual busca romper con el círculo de la compra y venta de autopartes robadas, entre ellas las ruedas de vehículos. Para eso implementarán el secuestro y la destrucción de autopartes robadas, aún cuando no haya denuncias contra un desarmadero o una gomería.
"Nos dimos cuenta de que cuando detectábamos un desarmadero caía el robo de autos, pero luego volvía otra vez a crecer. Sucede que la Ley Nacional de Autopartes, no se aplicaba con un seguimiento real y como tiene bajas penas, cuando el detenido recuperaba la libertad volvía comercializar con piezas robadas. Por eso reformamos esa adhesión a la ley y definimos a la autoparte como un material peligroso y como tal se va a destruir", explicó el ministro de Seguridad, Gianni Venier.
Así el proyecto de Cornejo, que busca modificar la adhesión a la Ley Nacional 25.761 de Autopartes, busca que sean los fiscales quienes puedan actuar de oficio y les da poder de inspección para ordenar el secuestro de esas autopartes y la posterior destrucción en 24 horas, para evitar que puedan volver a ser vendidas. Para esto no será necesario que haya una denuncia contra tal o cual comercio o gomería.
El redondo negocio del robo de ruedas
Para frenar el histórico y continuo robo de cubiertas, el proyecto establece un particular método para diferenciar si una rueda es robada o no: cuando un fiscal llegue a una gomería pedirá controlar la facturación de las cubiertas y aquellas cuya compra no pueda comprobar serán secuestradas en el acto.
"Si hay una diferencia entre la cantidad de cubiertas documentadas y las del stock, las que sobren tienen que ser incautadas, porque las que sobran son robadas. Con eso se le incauta y se rompe el círculo de la compra-venta de las ruedas robadas. En esto vamos a ser la única provincia del país en implementar así la norma", se jactó Venier.
