Donald Trump anduvo a los gritos en la Casa Blanca, es que en su pecho no entraba más indignación al enterarse que un juez intentó frenar las deportaciones de más de 200 venezolanos a la cárcel de El Salvador. Ahora busca destituir al hombre de la ley de Estados Unidos.
Se enojó Donald Trump: quiere destituir al juez que intentó frenar la deportación de venezolanos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estalló de bronca y acusó al juez de ser un corrupto, mientras busca su destitución
Donald Trump estaba desacatado
Durante el martes el presidente de Estados Unidos cargó contra el juez James Boasberg calificándolo de "lunático de la izquierda radical", exigiendo su destitución ya que el magistrado ordenó frenar la deportación de más de 200 venezolanos que tuvieron como nueva residencia la cárcel de El Salvador.
El descargo lo realizó a través de Truth Social, donde expresó que el juez Boasberg no tiene legitimidad para bloquear las políticas migratorias que Trump defiende y que instauró en su nuevo mandato. Además, hizo hincapié en que está siguiendo los deseos de sus votantes, quienes lo apoyaron durante las últimas elecciones por sus deseos de ejercer mano dura en cuanto a la situación de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos.
El texto continuó demostrando una gran indignación, mezclando palabras escritas con mayúscula y otras con minúsculas: "No SE IMPUSO en el VOTO popular (¡por mucho!), no SE IMPUSO EN LOS SIETE ESTADOS BISAGRA, no SE IMPUSO en 2.750 contra 525 condados, ¡NO GANÓ NADA!".
El presidente de Estados Unidos asegura que ganó por su lucha contra la inmigración ilegal
Donald Trump defendió su decisión de expulsar a los venezolanos, a quienes su administración acusa de ser miembros de la banda criminal Tren de Aragua, y luego acusó a los jueces de corruptos, además de expresar que intentan obstaculizar sus medidas: "GANÉ POR MUCHAS RAZONES, EN UN MANDATO ABRUMADOR, PERO LA LUCHA CONTRA LA INMIGRACIÓN ILEGAL PUEDE HABER SIDO LA RAZÓN PRINCIPAL DE ESTA VICTORIA HISTÓRICA. Simplemente hago lo que los VOTANTES querían que hiciera".
El mandatario también defendió su decisión de expulsar a los venezolanos, a quienes su administración acusa de ser miembros de la banda criminal Tren de Aragua, y arremetió contra los jueces que obstaculizan sus medidas.
El problema institucional surgió cuando el juez James Boasberg emitiera durante el sábado una orden para frenar las deportaciones, frente a esto el Departamento de Justicia argumentó que el mandatario no tiene la autoridad para interferir en la política migratoria, además, solicitaron a una corte de apelaciones que lo retire del caso.




