Alfredo Cornejo blanqueó su voto (cantado) de apoyo a Patricia Bullrich y pareció inaugurar un listado de radicales que, obedientes a su postura, salieron a respaldar a la precandidata presidenciable de los halcones del PRO, que además lo lleva a Luis Petri en su fórmula. Del otro lado, la lista de respaldo a Horacio Rodríguez Larreta parecía virgen hasta que Ulpiano Suarez le mostró explícitamente su apoyo.
Por qué los radicales mendocinos se metieron en el barro del PRO y pujan entre Bullrich y Larreta
Hoy, aunque se esfuercen por disimularlo y mostrarse forzosamente unidos, los radicales mendocinos entraron en la dinámica de la dura interna del PRO y se debaten entre los dos movimientos en pugna: "el bullrichazo y el larretismo". No sólo se reparten en la campaña, sino que ya hay quienes han hecho fuertes apuestas a uno y otro.
El bullrichazo crece casi naturalmente en estas tierras. Al inicio de su campaña Bullrich coqueteó con llevarse al mismo Cornejo como su candidato a la vicepresidencia, después deslizó que la figura del gobernador Rodolfo Suarez daba con el perfil de "radical del interior con gestión" que ella quería en la fórmula, y más tarde con el resultado de las PASO en la mano se decidió por el "halcón" Luis Petri que llegó con el 17% de los votos.
Todo ese proceso, y la decisión de sumar a dirigentes mendocinos de la talla de Jaime Correas a sus equipos técnicos, la acercó tanto al radicalismo local, que ya hay quienes la ven como una correligionaria más, que viene a cuanto evento se la invita.
El larretismo, en cambio, hizo el proceso inverso. Pareció arrancar vigoroso con la figura del lujanino Omar De Marchi como el armador del interior del país, pero luego de su portazo a Cambia Mendoza, ese sector del PRO quedó disminuido en estos lares y sin grandes figuras en qué apoyarse. Es que con la ida de De Marchi, Larreta también perdió al presidente del PRO mendocino, Álvaro Martínez y al intendente de Luján, Sebastián Bragagnolo, una figura política en crecimiento, al que muchos ven con grandes chances de recalar más temprano que tarde en la Casa de Gobierno.
Así las cosas, Larreta debió apelar a la buenas relaciones que mantiene desde hace tiempo con el intendente de Ciudad, Ulpiano Suarez para recuperar terreno en Mendoza, y hasta le habría pedido a su compañero del fórmula, Gerardo Morales que como presidente de la UCR mueva las piezas para apuntalar a su espacio en la provincia a menos de un mes de las PASO presidenciales.
Con ese objetivo llegará este miércoles el gobernador jujeño. Que no sólo va visitar algunas empresas y reunirse con varias cámaras empresariales, sino también buscará motivar a la militancia en una reunión en el comité radical esa misma tarde.
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El bullrichazo frente al larretismo
Por la misma fortaleza discursiva del sufijo "azo" que da idea de aumentativo y a la vez de golpe, o por autoconvencimiento, cada vez que se refieren al movimiento que Patricia Bullrich viene construyendo en Mendoza, los radicales lo definen como el bullrichazo.
Los que se alinean detrás de ella acumulan un puñado de encuestas nacionales en sus celulares y las muestran para sostener que la líder de los halcones se impone cómodamente en Mendoza.
Remarcan que a la buena relación de ella con Alfredo Cornejo, que incidió para que el radical se inclinase por la dirigente del PRO Hebe Casado como su candidata la vicegobernación, se sumó más tarde la decisión de llevarlo a Petri como compañero de fórmula e insisten en que esas estrategias la consolidaron aún más.
Como contrapartida muestran la lista de los candidatos a diputados nacionales, en la que figura segunda, con grandes chances de llegar al Congreso, Patricia Giménez, que secundó a Petri en las internas pasadas y que es un gesto más de la cúpula radical para con la fórmula bulrrichista.
Es claro que el grueso del radicalismo local la acompaña, ya sea por convencimiento o por enrolarse detrás de la postura de Cornejo.
Del otro lado de interna del PRO, en la que se embarró también el radicalismo, están los dirigentes locales que con menos énfasis empiezan a ponerse la camiseta de Horacio Rodríguez Larreta. El primero en hacerlo fue el intendente de Ciudad, Ulpiano Suarez, pero después de ese gesto que se materializó con la visita del jefe de Gobierno porteño el pasado jueves, parecen ser varios los que están dispuestos a seguirlo, aunque no lo digan abiertamente.
De hecho hay quienes leen que también el intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias simpatiza más con la figura de Larreta que con la de Bullrich. Eso se desprende del gesto que tuvo el radical al recibirlo en su comuna y disponer de un café para que el porteño charlara con vecinos de esa comuna y les contase de sus ideas para la provincia si llega a la Casa Rosada.
Otro larretista de los que se están firmes en el armado de la campaña es Roberto Ríos, coordinador de Gabinete de Ulpiano Suárez, que va como candidato mendocino al Parlasur. En paralelo, pero del lado de Morales, apuntala también el ex diputado nacional radical, Luis Borsani, una figura de extrema confianza de Morales, que también está detrás de la visita del jujeño a Mendoza.
Es que hay una línea de radicales más mesurados, que no compran el discurso bulrrichista de "es todo o es nada" y si valoran el perfil de gestión de Larreta.
"Larreta se preparó para gobernar y Bullrich se preparó para las PASO", contraponen y admiten que la estrategia comunicacional de la ex ministra de Seguridad es efectiva y prende en el electorado que cree que hace falta mano dura para terminar por ejemplo con lo piquetes.
¿Qué peso tendría un triunfo de Bullrich en Mendoza en la puja electoral nacional?
Si bien los números de las encuestas del momento la muestran a Patricia Bullrich imponiéndose en la preferencia mendocina en esa interna del PRO, los radicales larretistas sacan la calculadora y le bajan el impacto que ese triunfo podría tener en la puja nacional.
"Mendoza, con un poco más de 1,4 millón de electores es el 4% del padrón electoral nacional, ganar acá no le garantiza a nadie un triunfo en el país, porque la verdad es que el porcentaje de votos que puede aportar nuestra provincia se puede compensar por ejemplo haciendo una buena elección en el Norte. Es claro que quien define una elección es Buenos Aires, y es ahí donde Larreta busca hacerse fuerte con Diego Santilli", retrucan los seguidores del alcalde porteño.
Esa lectura tal vez explique que otros tantos radicales, que hoy hacen las mismas cuentas, se dispongan a recibir y acompañar a los dos contrincantes del PRO por igual, porque nadie tiene certezas de cuál puede ser el resultado nacional, y justamente por eso no quieren quedar mal parados con uno y otro, ni quieren recibir a futuro pases de factura de falta de compromiso en la campaña.
Es probable que eso también venga a explicar por qué después de haber generado un zimbronazo con su voto cantado en favor de Patricia Bullrich, Cornejo haya salido a dejar en claro que todos los dirigentes de Cambia Mendoza tienen "libertad de acción" para votar por cualquiera de los dos presidenciables del PRO. Como para equilibrar la balanza y no dejar heridos en el camino antes de tiempo.







