Federicvo Zamarbide, diputado nacional por Mendoza de Juntos por el Cambio
La iniciativa también solicita que se exima a los mencionados jardines del pago de las contribuciones patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y que sea el Estado Nacional quien establezca las erogaciones necesarias para su pago.
El motivo esencial de la propuesta de Zamarbide es que a raíz de la pandemia de Covid-19, estas instituciones para niños y niñas de 0 a 3 años, se encuentran atravesando una grave crisis que las ha llevado, en muchos casos, a tener que cerrar sus puertas. Si bien no están comprendidas dentro del sistema educativo de enseñanza oficial obligatorio, atienden las necesidades biopsicosociales de los más pequeños.
Según el registro de la Junta Nacional de Educación Privada (JUNEP), ya cerraron 146 jardines maternales y de infantes en todo el país por la crisis económica de la emergencia sanitaria. Incluso, según datos estimativos llegarán a cerrar unas 300 instituciones. “En Mendoza ya cerraron ocho. La situación es preocupante y por eso creemos necesaria la creación de este fondo específico”, remarcó del diputado Zamarbide.
Asimismo, el legislador nacional por Mendoza señaló que su iniciativa apunta a que los jardines sean asistidos “tanto en el pago de los sueldos como en las contribuciones patronales y, a su vez, capacitarlos para la paulatina reanudación de las actividades, con los protocolos adecuados para garantizar la seguridad e higiene en el marco de la pandemia”.
Otro dato concreto que fundamenta el proyecto de Zamarbide, es que según el Observatorio Argentino por la Educación, uno de cada tres niños va a un jardín privado, aumentando este porcentaje en las edades de lactantes y deambuladores.
“Con el correr de la cuarentena, se ha producido un proceso de refamiliarización de las tareas de cuidado, en la mayoría de los casos, suspendiendo el pago de la cuota de los jardines, dada la delicada situación económica que afronta la mayoría de la población”, indicó Zamarbide para enfatizar en que esta iniciativa no sólo ayudaría a las instituciones sino también a padres y madres de los menores de 3 años.
Además, haciendo pie en Mendoza nuevamente, las tres asociaciones de jardines privados de la provincia plantearon que alrededor del 20% de ellos han recibido la Asistencia de Emergencia al Trabajo y a la Producción (ATP) o están en condiciones de aplicar, porque los fondos ingresaron por la Dirección General de Escuelas y la mayoría de los jardines siguen siendo regulados por las áreas de comercio de los municipios. Un problema estructural que en este contexto complejiza la situación.